'Churruca' reivindica el papel comunista en el Ayuntamiento

Jesús Montes Estrada, 'Churruca', junto a Pablo Batalla, autor de la obra 'Si cantara el gallo rojo' donde recoge las memorias del político y sindicalista. / AURELIO FLÓREZ
Jesús Montes Estrada, 'Churruca', junto a Pablo Batalla, autor de la obra 'Si cantara el gallo rojo' donde recoge las memorias del político y sindicalista. / AURELIO FLÓREZ

«Nunca se valora bien algo hasta que se pierde y los gobernantes ahora no hacen más que devolver pasta a los bancos», dijo

E. C. GIJÓN.

Pablo Batalla, autor del libro 'Si cantara el gallo rojo', que utiliza las memorias de Jesús Montes Estrada, 'Churruca', para reflejar la sociedad de Gijón y Asturias desde la segunda mitad del franquismo hasta sus años como concejal, advirtió ayer de que el escrito podría parecer «derrotista» si no hubiera incluido esos últimos tiempos en el Ayuntamiento. Era una premonición de la reivindicación del papel comunista en las corporaciones democráticas que a continuación realizó el propio Churruca entre aplausos de los muchos militantes de IU y del PCA que abarrotaron el salón de actos de la Biblioteca Pública Jovellanos durante la presentación del libro.

«Nunca se valora bien algo hasta que se pierde», aseguró 'Churruca' tras referirse a la transformación de la ciudad que se produjo con equipos de gobierno compartidos por socialistas y comunistas, junto a un reproche, que cabe interpretar generalizado, «porque después de tantos años tenemos unos gobernantes que no hacen más que devolver pasta a los bancos». Por el contrario, las primeras corporaciones democráticas, según 'Churruca', se encontraron con el problema de que «no había un duro» y «se inventaron las contribuciones especiales» como única forma de financiar las mejoras, aunque no siempre fueran bien entendidas por los ciudadanos.

El ambiente para reivindicar a la izquierda era propicio. En la presentación del nuevo volumen, además del autor y su principal fuente de información, estaban dos exconcejales de PSOE e IU, respectivamente, Álvaro Díaz Huici, como editor, y Jesús Iglesias, que hizo la semblanza de 'Churruca'.

El primero destacó que el libro cumple el objetivo de ofrecer un relato «honesto y ponderado» y es «una crónica sobre una generación de luchadores y sus conquistas sociales» que se contrapone a la «actual falta de respeto a la izquierda histórica».

Iglesias hizo, poniendo a 'Churruca' como ejemplo, un canto a la militancia como «eje de la vida» y a la amistad por encima de discrepancias políticas ocasionales. Junto a eso, una reflexión sobre los «magníficos frutos» de la corresponsabilidad política y sindical en una misma persona, más frecuente en el pasado, «sin que eso creara distorsiones».

Público

Entre la abundante audiencia, los portavoces de IU en Gijón y Oviedo, respectivamente, Aurelio Martín y Roberto Sánchez Ramos, pero también responsables políticos y sindicales de la izquierda sin cargo actualmente, como María Antonia Fernández Felgueroso, Noemí Martín, Luis Felipe Capellín, Justo Rodríguez Braga o Juventino Montes, junto a algún histórico del movimiento vecinal, como Agustín Bermúdez.

El acto incluyó también canciones interpretadas por Francisco Arco, pero no se trataba de una fiesta. El sentimiento común que transmitieron cuantos hablaron es que el libro refleja una etapa sórdida y plagada de sufrimiento que no ha tenido aún la compensación adecuada. De ahí la explícita repulsa de Pablo Batalla hacia quienes, dijo «como Mayor Oreja todavía no encuentran motivo para condenar el franquismo».

Fotos

Vídeos