«La ciberdelincuencia mueve más millones que el tráfico de cocaína y los robos»

En primera fila, Víctor Solla, Marta Murias, José García, Alicia Cano, Aurora Barrero, Bernardo Crespo y Manuel Blanco. Detrás, otros participantes. / E. C.

El experto Jorge Hurtado sitúa a la industria española como una de las más competentes en su prevención, pero ve fallos en «el factor humano»

G. POMARADA GIJÓN.

Un 5,4 es la nota media que obtienen las empresas españolas en transformación digital y 452.000 euros la cantidad anual que mueve la ciberdelincuencia. La tercera jornada de la Semana Impulso TIC, celebrada ayer en la Laboral, analizó ese entorno tecnológico de oportunidades y riesgos en el que se adentran compañías y administraciones. «La transformación digital no es tener una página web, tiene que ver con la redefinición del modelo de negocio y la incorporación de la tecnología y el dato, el asumir que tiene que existir sí o sí una transformación cultural», explica Bernardo Crespo, de Divisadero, compañía encargada del barómetro.

Los sectores que abanderan el cambio son banca, seguros, telecomunicaciones, viajes y minoristas, mientras que en la parte baja de la tabla se sitúan sectores como la educación. Para Crespo, queda también «mucho recorrido en materia de pymes, es una responsabilidad que recae en los hombros del director general. El giro lo tiene que dar el propietario», señala.

En un camino del cambio «iniciado hace años pero que no tiene fin» está Mango, representada en el simposio de ayer por la directora de proyectos, Alicia Cano. «El producto es el que es y las tiendas son las que son, la transformación digital toca de lleno la relación con el cliente, se trata de ofrecerle valor añadido y experiencias memorables», cuenta. En la cadena de ropa, los clientes se tratan como «fans» y el salto tecnológico se entiende «como algo más que comprar por internet, es ofrecer servicios en la tienda, como buscar productos por internet, reservarlos en la tienda, ir a probártelos y que ayudemos a seleccionarlos, son muchos servicios alrededor de la pura transacción de internet». A pesar de que la venta 'online' «aumenta en muchos casos a doble dígito», Cano defiende que «no es el final del canal físico, ambos se pueden complementar».

En la administración, el objetivo pasa por extender el acceso electrónico a todos los ciudadanos a partir de 2020. «Es un cambio cultural enorme, la administración tiene que hacer de tractor en esas transformaciones digitales», defiende Víctor Manuel Solla, director general de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) del Principado. El gobierno autonómico fundamenta esa revolución en dos ejes, «la simplificación administrativa y la ley de transparencia». Actualmente, los servicios públicos digitales ocupan el sexto puesto en el ránking elaborado por la Unión Europea, si bien la relación de los ciudadanos con la administración cae hasta la undécima posición. «Somos una empresa más y necesitamos analizar datos. Todavía no sabemos qué podemos extraer de esa cantidad de información para poder ofrecer a los ciudadanos servicios de mayor calidad», apunta.

La irrupción de los seguros

Con una ingente cantidad de datos y áreas de negocio volcadas en el entorno digital, la sombra de los ciberataques comienza a inquietar en empresas y administraciones. «Ya no es proteger los activos de información, que es algo relativamente controlado, sino el poder detectar si nos han entrado en la red y poder reaccionar de manera correcta ante una amenaza», explica Jorge Hurtado, director de ciberseguridad en Capgemini. A pesar de que la industria española de ciberseguridad «es una de las más competentes», Hurtado recuerda que el factor humano se sigue «dejando de lado por muchas organizaciones». El coste de esos fallos de seguridad, señala el experto, se sitúa en 452.000 millones de euros, «más que el tráfico de cocaína, el robo de coches y el robo de teléfonos móviles juntos. Además, tiene la ventaja de que es un ámbito en el que es más difícil que a uno le pillen». Una de las respuestas a las amenazas de los hackers procede del sector de los seguros. «A gran nivel empresarial, lo que no hemos podido proteger con medidas técnicas y organizativas lo trasladamos a una empresa de seguros. No obstante, hay cosas que no se van a poder asegurar, como el riesgo de perder clientes o reputación», indica.

La VII Semana Impulso TIC culmina hoy con la jornada 'Agilidad en Gobierno y gestión de TI como clave del éxito' y la entrega de premios, que recaen en el Grupo SATEC, Ramón Suárez Castro, Ingeniería Sin Fronteras, el IES Jerónimo González de Sama de Langreo y el Consorcio Asturiano de Servicios Tecnológicos.

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