Los científicos recomiendan aplicar una veda total para la sardina ibérica en 2018

España y Portugal promueven un plan con unas capturas por debajo de las 15.000 toneladas

E. C. GIJÓN.

El Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES, por sus siglas en inglés) acaba de hacer público un informe en el que recomienda la aplicación de una veda total para la sardina ibérica en 2018 con vistas a conseguir la recuperación de la especie, que se encuentra desde hace años bajo mínimos de stock y capturas. Era conocida la mala situación que llevó a los gobiernos de España y Portugal a defender una postura común, con vistas a la inminente negociación de cuotas con la UE, que prevé unas capturas el próximo año de entre 13.500 y 15.000 toneladas, por debajo de las 17.000 autorizadas este año.

Así las cosas, organizaciones ecologistas de España y Portugal se alinean en torno a la propuesta del ICES, un organismo de gran prestigio internacional cuyas opiniones son una referencia para la UE, mientras los pescadores admiten la necesidad de un plan de gestión que evite la veda total, en la órbita de lo defendido por las administraciones. No obstante, todo apunta a que hay voluntad de llegar a un acuerdo que disminuya la presión pesquera sin dañar drásticamente los intereses socioeconómicos del sector. Ayer mismo, se produjo una reunión para buscar soluciones viables en el marco del Consejo Consultivo de Aguas del Sur, órgano en el que las partes interesadas tienen representación. En realidad, la única negociación posible está entablada entre la UE y los estados miembros de España y Portugal, que son los afectados por la pesquería de sardina ibérica (Cantábrico Noroeste, Portugal y Golfo de Cádiz), ya que los científicos elaboran sus informes en base a las campañas de investigación que los mismos gobiernos organizan.

Algunos argumentos para persuadir a la UE de que la veda total no es procedente los ha expuesto ya el secretario general de Pesca, Alberto López-Asenjo, en una reciente visita a Gijón. Además de insistir en la necesidad de compatibilizar las necesidades socioeconómicas con la defensa de las especies, aunque suponga una recuperación algo más lenta, explicó que, con el actual sistema de descartes, que obliga a desembarcar todo el pescado capturado, la veda total puede suponer que los pescadores no puedan dedicarse a otras especies.

Fotos

Vídeos