El cierre de plantas durante el verano lleva al Hospital de Cabueñes a la saturación

Celia Cordero, en el centro de la habitación de la séptima planta del hospital donde estaba ingresada junto a dos mujeres más. / E. C.

El gerente del Área Sanitaria V sopesa reabrir una de ellas ante el nivel de ocupación «muy alto» registrado esta semana

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

No hay brotes epidémicos ni se han dado circunstancias sobrevenidas en materia sanitaria, pero el Hospital de Cabueñes está saturado. Lleno. El motivo es que dos plantas permanecen cerradas y el flujo de pacientes ha obligado a instalar camas supletorias en más de una veintena de habitaciones. Así, algunos se han visto obligados a compartir la misma estancia entre tres personas. Es el caso de Celia Cordero, una enferma de diabetes a la que han cambiado de habitación en tres ocasiones durante los quince días que lleva ingresada.

Hace más una semana que le amputaron parte del pie izquierdo y precisa de una silla de ruedas para moverse, ya que hace años también tuvieron que amputar el otro pie y parte de la pierna derecha. En la habitación que ocupa ahora en la séptima planta, la silla «no entra en el baño», por lo que precisa de la ayuda de una familiar para utilizarlo. Así las cosas, necesita bastante espacio en su estancia hospitalaria. Una amplitud que no tiene en Cabueñes, dado que el lunes ingresó una tercera paciente en su habitación.

«Me dio muchísimo coraje. Cuando me lo dijeron, solo pedí que no me empotrarán contra el armario», señaló ayer Cordero en declaraciones a este periódico. «Es una vergüenza que tengan plantas cerradas. No puede ser que haya tantos médicos y enfermeros en el paro y aquí estemos hacinados como si esto fuera un campo de concentración», añadió esta mierense de nacimiento y vecina de Gijón, de 54 años. Precisamente ayer intervinieron quirúrgicamente a la tercera enferma que ingresó en la habitación. «No tiene armario ni mesita. Ni siquiera una butaca para que un familiar la acompañe por la noche», indicó Pilar Castro, madre de esta paciente. Asimismo, aseguró que «no es solo esta habitación, al parecer, en esta planta hay otras dos con tres camas».

Reunión con la gerencia

La situación del Hospital de Cabueñes resulta preocupante para los trabajadores. Tanto es así que ayer tuvo lugar una reunión entre la junta de personal y el gerente del Área Sanitaria V, Miguel Rodríguez. «Pedimos que se refuerce la plantilla en todas las categorías, sobre todo en celadores», explicó Virginia Álvarez, delegada del Sindicato de Enfermería (Satse). Esta fue la principal reivindicación puesta sobre la mesa en dicho encuentro. «En su día, la gerencia se comprometió a reforzar el personal de las plantas cuando hubiera camas supletorias», explica una portavoz de CC OO.

Por su parte, Rodríguez confirmó que la ocupación, el lunes, fue «muy alta porque lógicamente tenemos que atender a todos los pacientes que llegan al hospital». El gerente explicó que el centro tiene dos plantas inutilizadas en la actualidad: la segunda par y la tercera impar. «En verano, aprovechamos que suele haber menos actividad para hacer obras de mantenimiento habituales. Están cerradas porque están pintando o efectuando pequeñas obras», justificó. En cualquier caso, el responsable del hospital dará el visto bueno a abrir una de esas plantas «si continúa la alta ocupación».

En concreto, se habilitaría la segunda, que está cerrada para ajustar la actividad del centro durante el periodo estival, porque en la tercera es donde se están ejecutando los trabajos. A este respecto, señaló que permanecerá vigilante «para ver cómo evoluciona la cosa a lo largo de la semana». Para aliviar la situación, ayer se abrieron siete habitaciones, que dan cabida a siete pacientes. «El resto lo iremos viendo», añadió.

Camas supletorias

Miguel Rodríguez confirmó que el hospital ha tenido que recurrir a instalar camas supletorias para atender a los pacientes. Sobre este aspecto, quiso puntualizar que esto no conlleva necesariamente un aumento de la cifra de enfermos. «Muchas camas quedan bloqueadas porque, si hay un paciente que está demente o tiene una infección, no podemos instalar a otra persona en esa habitación», aclaró. Estas circunstancias, apuntó, obligan a ubicar a algunos enfermos en camas supletorias.

Respecto a un posible aumento de la plantilla, el gerente del Área Sanitaria V aceptó estudiar la posible incorporación de celadores. «Si hay que hacerla, no voy a poner ninguna pega. Se lo hemos comentado al jefe de celadores y está en ello para ver si es necesario reforzar como pide la junta de personal», aseguró. «Se está ofreciendo una mala calidad a los pacientes», sentenció la delegada del Satse. Álvarez explicó que el centro hospitalario de referencia del Área Sanitaria V atiende a «personas muy mayores, con muchas patologías» y es necesario reforzar la plantilla para evitar la saturación.

«Consideramos que tiempo atrás las plantas estaban bien. Queremos que se tomen medidas y nos tengan en cuentan. La categoría de celadores está sumamente mermada y pedimos que se nos trate como a otras áreas sanitarias», subrayó la portavoz de Satse, que puso de relevancia la notable desigualdad que existe con respecto al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). A esto se une que el servicio de Reanimación está en obras, lo que afecta al número de intervenciones quirúrgicas que pueden realizarse en Cabueñes.

El cierre de plantas y unidades en verano es una medida de la que echan mano buena parte de los hospitales del Servicio de Salud del Principado (Sespa) para reducir gasto y para ajustar la actividad del centro durante el verano, cuando supuestamente se realizan menos intervenciones y menos consultas debido a las vacaciones de la plantilla y también de los pacientes.

De hecho, la séptima planta par (Medicina Interna), donde está ingresada Celia Cordero, estuvo inoperativa desde principios del mes de junio, pero tuvieron que volver a abrirla. La previsión que manejaba el Sespa con vistas al periodo estival pasaba por dejar fuera de servicio 290 camas en los hospitales públicos de Asturias, sesenta de ellas en Cabueñes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos