Cimavilla sale en procesión

Los parroquianos, con la Virgen de los Remedios, a la salida de la capilla.
Los parroquianos, con la Virgen de los Remedios, a la salida de la capilla. / JOAQUÍN PAÑEDA

La Camocha y La Guía despiden sus fiestas con citas deportivas

P. LAMADRID GIJÓN.

Antaño, cuando se aproximaba el fin del verano, los campesinos mostraban su agradecimiento a la Virgen por los frutos recogidos durante el período estival. «Ahora el verano es para el veraneo», pero se mantiene la devoción por las distintas advocaciones de María, señaló ayer Javier Gómez Cuesta durante la homilía ofrecida en la capilla de Nuestra Señora de los Remedios. El párroco de San Pedro ofició una eucaristía en el pequeño templo para despedir los festejos en honor de la Virgen más querida por los playos, junto con la de la Soledad, cuyas celebraciones toman el testigo.

Gómez Cuesta recordó que dicha capilla albergó un hospital de peregrinos y fue también un lugar propiedad del gremio de canteros siglos atrás. Asimismo, subrayó el carácter alegre de los vecinos de Cimavilla. «¡Que lo celebréis con devoción!», deseó al final de su homilía. Los actos religiosos continuaron por la tarde, con una procesión por las calles del barrio alto con la imagen de la Virgen de los Remedios. Cimavilla continúa con festejos hasta el día 17, pero La Camocha y La Guía pusieron ayer el punto final a los suyos. En el barrio de Vega, celebraron la fiesta de la espuma y el XL Memorial de Bolos Magdalena, mientras que desde La Guía partieron dos excursiones: una en moto y otra cicloturista.

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