La ciudad de Gijón salda su deuda con Losada de la Nava

El nieto del homenajeado descubre la placa. / DAMIÁN ARIENZA

El paseo del Cerro luce ya el nombre del práctico que hace 103 años lideró un rescate heroico en la mar

E. C. GIJÓN.

Antonio Losada de la Nava fue un práctico del puerto de Gijón a quien el rey Alfonso XIII distinguió con la Cruz de Primera Clase al Mérito Naval por protagonizar un exitoso y heroico salvamento marítimo que evitó la muerte de más de una decena de personas allá por diciembre de 1913, es decir, hace más de un siglo. Fue, tal vez, el más alto galardón recibido por la referida acción, pero no el único, si bien todos los reconocimientos tuvieron escala estatal.

Ayer, la alcaldesa de Gijón, acompañada por cinco concejales de Foro, PSOE y Xixón Sí Puede, aseguró que la ciudad saldaba una vieja cuenta, una «deuda», con Antonio Losada y su familia al dedicarle el paseo que transcurre por el cerro de Santa Catalina y colocar una placa que recordará a un personaje y un suceso hasta ahora poco conocidos. Se unen así en el mismo espacio, abierto a la mar, el emblemático 'Elogio del Horizonte' y el elogio ciudadano a Antonio Losada y, también, «a todos los hombres de la mar, que bien se lo merecen».

La acción que ahora se conmemora tuvo lugar en una invernal noche, cuando el vapor 'García Nº 1' perdió máquina cerca del Serrapio de Tierra y la Punta de Lequerica, con lo que quedó a merced de las olas y abocado al hundimiento. Valor y experiencia confluyeron en un rescate liderado por Antonio Losada, práctico del puerto, que junto a otros dos hombres salió a la mar en una lancha propia y logró salvar no solo a la decena de tripulantes del mercante antes de que se fuera a pique, sino también a otros marineros gijoneses que en botes de remos salieron al rescate y acabaron también en apuros.

Carmen Moriyón Alcaldesa de Gijón«Había una cuenta pendiente con Losada, al que rendimos este humilde pero sentido homenaje»Fernando Losada Nieto del homenajeado«Han pasado muchos años, tal vez demasiados, pero nunca es tarde, si la dicha es buena»

«Más vale tarde que nunca», repitió Fernando Losada, nieto del homenajeado, padre del exconcejal y ahora consejero del Sporting homónimo. El proceso para incorporar a Antonio Losada en el nomenclátor gijonés empezó con Álvarez Areces, continuó con Paz Fernández Felgueroso y culminó con Carmen Moriyón. Los familiares no podían ocultar cierto pesar porque ninguno de los hijos del marino llegó a ver el reconocimiento -«y hubieran disfrutado muchísimo»- aunque ayer fue día de alegría al culminar su empeño. Quieren pensar, en todo caso, que no hubo veto político, entre otras cosas porque, dijo Fernando Losada, «mi abuelo era melquiadista; tenía simpatías republicanas». Y entre los parabienes, uno especial por el espacio elegido, a pocos metros del lugar donde se produjeron los hechos recordados y con toda la amplitud de la mar a los pies.

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