«Cogieron una baldosa de las obras y le golpearon en la cabeza sin motivo alguno»

Varios grupos de jóvenes, durante la madrugada de ayer, frente al tramo de Marqués de San Esteban donde ocurrieron los hechos. / L. SAIZ
Varios grupos de jóvenes, durante la madrugada de ayer, frente al tramo de Marqués de San Esteban donde ocurrieron los hechos. / L. SAIZ

La Policía detuvo a dos chicos de 19 y 20 años como presuntos autores de la brutal paliza. «Nos atacaron cuando ya nos íbamos a casa», relata un amigo de la víctima | Un joven de 24 años se encuentra en coma en el HUCA tras ser agredido en Fomento

Ó. PANDIELLO / L. SAIZ / G. POMARADA GIJÓN.

Un joven gijonés de 24 años se encuentra ingresado en el HUCA, en coma inducido, tras recibir un brutal golpe en la cabeza durante la madrugada de ayer. Los hechos tuvieron lugar en Marqués de San Esteban, en torno a las cuatro de la madrugada, cuando volvía de fiesta junto a su grupo de amigos. Según relatan testigos presenciales, los atacantes utilizaron «una baldosa de las obras que se están haciendo en la calle» para golpear a Germán en la cabeza y por la espalda. Aunque los presuntos atacantes se encontraban en un grupo más amplio, de unas diez personas, los testigos identificaron a dos jóvenes, de 19 y 20 años, como responsables de la agresión, siendo detenidos poco después por la Policía Nacional.

El grupo de amigos del agredido no se explica cómo la situación pudo llegar a ese extremo. Según explican, el joven abandonó su puesto de trabajo, en una conocida sidrería de Poniente, a la una de la madrugada. «Después, fuimos a tomarnos unas cervezas antes de ir para Fomento, al bar que vamos siempre desde hace cinco años. Somos asiduos del sitio y en todo este tiempo no hemos tenido ni un solo problema con nadie. Solo hay que preguntar a los que trabajan allí para saberlo», sostiene uno de sus mejores amigos, presente durante el ataque.

Con el paso de las horas, más amigos y compañeros de trabajo del agredido se personaron en el bar, momento en el que coincidieron con el grupo agresor. «Eran unos diez y, personalmente, no los conocía de absolutamente nada. Cuando entró uno de nuestros compañeros, uno de los que estaba buscando pelea se plantó en mitad del pasillo, no le dejó pasar y le llegó a coger de la pechera», relata.

«Le dieron a él como podía haber sido a mí o a cualquier otro», dice uno de sus amigosEl equipo médico del HUCA decidió inducir el coma al agredido para estudiar sus lesionesLos dos detenidos contaban con antecedentes previos por lesiones

El asunto no fue a más hasta el momento en el que se disponían a abandonar el local. En ese instante, uno de los agresores trató de propinarle una patada al mismo joven con el que se había encarado previamente. «Nos íbamos a casa y lo último que queríamos era algo así. Al salir del bar empezaron a perseguirnos por la calle y ahí fue cuando se desató todo», apunta el amigo. La situación se volvió entonces caótica debido a la gran cantidad de jóvenes que a esa hora transitaban la calle.

«Cuando levanté la cabeza vi que Germán había cambiado de acera y le estaban persiguiendo entre dos o tres. Le pegaron y, en ese momento cogieron una baldosa o una alcantarilla y le dieron en la cabeza. Empezó a sangrar mucho», explica, visiblemente afectado, su amigo. Aunque los testimonios son confusos debido a la rapidez con la que se produjeron los hechos, todo apunta a que el arma utilizada fue una de las baldosas de las obras de la zona.

Traslado al HUCA

El agredido quedó entonces tendido en el suelo, inconsciente. Antes de que llegase la asistencia médica, una estudiante de medicina que se encontraba en la zona le realizó un rápido estudio para ver su estado y comprobó «que no tenía reflejo ocular». La voz de alarma llegó en torno a las 4.30 a la Policía Nacional, que se personó con tres coches patrulla en el lugar de los hechos junto a una ambulancia. Tanto la pareja como los amigos de la víctima vivieron momentos de máxima tensión, llegando a temer por la vida del joven.

Después de media hora de atención en la ambulancia, el joven fue trasladado de urgencia al HUCA para tratar el traumatismo craneoencefálico severo que presentaba. «Fue él como podía haber sido yo o cualquier otro. Es un grupo que quería pelea ese día y tuvimos la mala suerte de que nos tocó a nosotros», lamenta el amigo de la víctima. Ante la importancia de las lesiones, el equipo médico del HUCA decidió inducirle el coma. El joven permanecerá en ese estado al menos dos días más para observar su evolución y comprobar posibles daños en el cráneo y el tímpano.

Los dos agresores, por su parte, fueron detenidos tras interrogar los agentes a implicados y testigos. Según informa la propia Policía Nacional, ambos tenían antecedentes previos por lesiones. Actualmente se investiga si más personas están implicadas en el ataque.

«Más patrullas a pie»

La asociación de vecinos Jovellanos de la zona centro, por su parte, lamenta que incidentes de este tipo se sigan repitiendo en Fomento, una «constante que parece que no remite» con el paso del tiempo. «Es una pena que la situación no haya cambiado desde la última vez que se aumentó la seguridad, hace cosa de un año. Hay momentos puntuales en los que sí hay más presencia policial pero la cantidad de gente que hay por la zona lo hace todo más difícil», destaca la presidenta de la asociación vecinal, Maite Martín. Tener la calle cerrada, asimismo, «no ha ayudado tampoco a pacificar la zona», según explica. Durante el verano, la concentración de festivales, festejos y actividades de ocio nocturno hacen que Fomento se convierta en punto de reunión habitual de jóvenes de todo tipo. Así, la «Semana Negra, San Juan o las fiestas de Begoña generan muchos días en los que la cantidad de gente que pasa por aquí aumenta exponencialmente». Para aumentar la seguridad, Martín propone potenciar «las patrullas a pie para que den vueltas por la zona en este tipo de fechas». Su mera presencia, sostiene, serviría como efecto disuasorio para que agresiones, robos y demás actos vandálicos se redujesen en la zona. «No se puede bajar la guardia en esta calle. Marqués de San Esteban ostenta, a día de hoy, el honroso título de la calle más ruidosa, sucia y conflictiva de Gijón», lamentó la asociación.

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