Conocer la realidad para cambiarla

Estudiantes del colegio Santa María del Naranco, después de grabar el informativo. / JOSÉ SIMAL
Estudiantes del colegio Santa María del Naranco, después de grabar el informativo. / JOSÉ SIMAL

El colegio Santa María del Naranco, de Oviedo, se suma a los talleres de igualdad

ANA SOLÍS GIJÓN.

'El Tribunal Supremo da la razón a las enfermeras que trabajan en la clínica San Rafael de Cádiz, quienes denunciaron a su empresa por imponerles un uniforme laboral equipado de falda, delantal y cofia'. Este es uno de los casos sobre desigualdad de género que debatieron los alumnos de sexto A y D de Primaria del Colegio Santa María del Naranco, de Oviedo, en un informativo, elaborado y presentado por ellos mismos, dentro de las instalaciones de Canal 10 Televisión.

Dicha grabación constituye la segunda parte de los talleres del proyecto 'Futuro en femenino', organizado por EL COMERCIO para dar visibilidad a la desigualdad de género. Y que busca que los estudiantes conozcan los obstáculos que cada día tienen que sortear las mujeres; concienciarlos desde pequeños para que sean ellos los que cambien el devenir de la sociedad.

«Es curioso cómo a pesar de que el colegio permite a las niñas llevar falda o pantalón, siempre eligen llevar falda. La teoría la saben, los alumnos son políticamente correctos, pero luego en la práctica no está del todo equilibrado», afirmó María González Jovellanos, tutora de sexto D. De ahí la importancia de que empiecen a tomar consciencia de los estigmas sociales con los que cada día conviven. Y es que a muchos escolares aún les cuesta imaginarse una mujer en los puestos directivos de las empresas y no siempre tienen claro que hacer las tareas del hogar es cosas de todos los miembros de la familia. «Cuando los grupos participaron en los talleres informativos previos a la grabación, salvo algunas excepciones, todos eligieron ser un hombre como la condición más importante para poder dirigir una empresa», indicó González Jovellanos.

Educar en valores

Grabar un informativo es una forma amena de mostrarles la realidad y darles las pautas necesarias para que, desde pequeños, empiecen a aportar su granito de arena para combatir las desigualdades sociales. Mismos deberes y mismos derechos para todos.

«Tenemos que saber valorar tanto a los chicos como a las chicas. Las mujeres merecen ser reconocidas por sus méritos», defendió Iván Pérez, uno de los alumnos de sexto D. Unas sensaciones que compartía su compañera Alba Fernández, de sexto A: «Todo el mundo tiene que tener las mismas oportunidades. Las mujeres no deberían dejar de hacer algo solo porque sean mujeres».

Después de trabajar sobre términos como brecha salarial, techo de cristal o corresponsabilidad, estos alumnos tienen claro que en el futuro no hay espacio para la discriminación de género. «No tienen derecho a cosificar a las mujeres como lo hacen, en los campeonatos de tenis, por ejemplo», expresó Ana Vázquez, de sexto A, después de grabar el noticiario. «No tenemos que dejar que los chicos hagan más cosas que nosotras», añadía Paula Barrera, de sexto D.

«Talleres como estos son muy positivos. La educación en valores es muy importante y la igualdad es un tema que siempre tiene que estar presente», afirmó la tutora. Porque cambiar lo que no es correcto «no solo es cosa de mayores».

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