«Si un amigo te toca el culo sin tu permiso no es broma, es agresión»

La alcaldesa, en un momento de la reunión del consejo celebrada ayer en la Casa de Encuentro de las Mujeres.
La alcaldesa, en un momento de la reunión del consejo celebrada ayer en la Casa de Encuentro de las Mujeres. / JOAQUÍN PAÑEDA

El Consejo de Mujeres da luz verde al protocolo contra las agresiones sexistas en lugares de ocio con normas para jóvenes y hosteleros

CHELO TUYA GIJÓN.

«Si un amigo te toca el culo sin tu permiso no es broma, es agresión». «No es no». «No hay agresión pequeña». «Si ves una, actúa». Esas, junto a la insistente «no hay que tomarse la justicia por nuestra mano», son algunas de las claves que incluye el protocolo contra las agresiones sexistas al que ayer dio luz verde el Consejo de Mujeres de Gijón.

El documento nace tras meses de trabajo, ya que fue en el Pleno municipal del 17 de julio de 2017 cuando el Ayuntamiento acordó poner en marcha un plan de actuación integral sobre los espacios y tiempo de ocio en el municipio para prevenir y actuar ante las agresiones machistas. Lo hicieron los grupos tras incrementarse los casos de violencia sobre las mujeres en la ciudad, especialmente entre las jóvenes y en escenarios festivos.

Realizado por el Consejo de Mujeres y la Oficina Municipal de Políticas de Igualdad, el protocolo tiene cuatro colectivos destinatarios: chicas jóvenes, chicos jóvenes, hosteleros y población general. Para cada uno se ha elaborado un catálogo de herramientas que incluyen formación, sensibilización y consejos de actuación.

En esa línea, a las jóvenes les deja claro que «siempre tienen derecho a decir no» y, sobre todo, que «nadie tiene derecho a juzgar cómo viste, a juzgar sus hábitos (como salir de noche), o a tocar su cuerpo». Ni siquiera «si lo hace un amigo. Si es sin tu consentimiento, no es broma, es una agresión».

En el caso sufrir un ataque, el protocolo indica claves de actuación: «Llama al 112, no te laves, ni el cuerpo, ni el pelo, ni la boca. Si sospechas que te han drogado, no te cortes ni te tiñas el pelo en treinta días». Y, siempre, «denuncia».

En cuanto a los jóvenes, el protocolo prevé la puesta en marcha de una campaña de concienciación para dejar claro que «no tienen derecho a obligar a una chica a hacer algo que no quiera, ni a intimidarla, ni a forzarla ni a violarla». Recuerdan las autoras que todo son delitos tipificados en el Código Penal: «Cuando una chica dice no es no. Cuando dice para es no. Cuando dice ya no quiero seguir es no. Cuando dice me haces daño es no y cuando llora es no».

¡No seas cómplice!

En cuanto al papel que deben jugar los empresarios hoteleros para lograr erradicar la violencia sexista, sea de la intensidad que sea, las autoras del protocolo tienen claro que es importante. '¡No seas cómplice!' se titula el capítulo dedicado al sector y se precisa que «nada justifica un comportamiento abusivo ni el alcohol, ni las drogas, ni el deseo de él de ligar con ella».

Por ese motivo, se ofrece a los hosteleros pautas a seguir, desde valorar el grado de la agresión «de baja intensidad (pelma, baboso, plasta, acoso verbal) o de alta» hasta actuar: «Llama al 112, preste ayuda a la mujer agredida, aleje al agresor, no la deje sola y no se tome la justicia por su mano».

Un consejo éste que se repite machaconamente durante todo el texto del protocolo y que se incluirá en el dirigido a la población general. Tras la luz verde, el documento será transformado ahora en campaña de formación y sensibilización. Aparecerá en todos los autobuses municipales, en vallas publicitarias, se editarán vasos, servilletas y material de hostelería con los eslóganes más llamativos y se convertirá en documentación para llevar a centros educativos, asociaciones vecinales y centros juveniles.

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