Un contrato firmado en 2005 para la «divulgación y el ocio científico»

Coutant puso en marcha el equipamiento de Poniente en junio de 2006 con un compromiso municipal de aportar 606.680 euros

A. P. GIJÓN.

Todo empezó el 22 de diciembre de 2005. Faltaban seis meses para la inauguración del Acuario de Gijón y la, por entonces, alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, firmaba un primer contrato de gestión de la instalación de Poniente con Ignacio Aguinaga Merino, que actuaba como administrador único de la empresa Equipamentos Acuarológicos Gijón, S. L., propiedad al 100% de Coutant. Era un contrato por dos años, con otros tantos más de posible prórroga, para poner en marcha el Acuario. Y el Ayuntamiento de Gijón se comprometía al pago de 290.000 euros el primer año y 233.000 euros, el segundo y los siguientes. También, a abonar los gastos de posibles planes de inversiones en la instalación, si fueran considerados necesarios.

El Acuario, se decía en el contrato, estaría «orientado a la divulgación y ocio científico, combinando la diversión con la educación, al mismo tiempo de estimular el interés hacia los ecosistemas de la costa cantábrica, fomentando actitudes positivas hacia la conservación del medio ambiente, proporcionando conocimientos sobre el mar y los seres vivos que lo habitan».

Años después nacía Aquagestión Gijón, propiedad de Ignacio Aguinaga, que se hizo con las acciones de la empresa original de Coutant y, desde entonces y hasta la fecha, es la concesionaria de la gestión del Acuario de Gijón con fecha de caducidad el próximo mes de julio, cuando la instalación de Poniente cumplirá sus primeros doce años de existencia.

La rentabilidad será uno de los objetivos de la gestión de los próximos años. El pliego dará las nuevas pautas.

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