Contrueces 'estalló' en sus festejos

Demostración de la unidad cinológica de la Guardia Civil con un perro especializado en la detección de explosivos.
Demostración de la unidad cinológica de la Guardia Civil con un perro especializado en la detección de explosivos. / A. FLÓREZ

Las celebraciones del barrio terminaron ayer con una exhibición de la Guardia Civil | El equipo cinológico de seguridad, explosivos y detección de drogas centró la última jornada de actividades con una detonación controlada

LORETO BARBÓN GIJÓN.

Los asistentes a la última jornada de las fiestas de Contrueces lidiaron ayer con el calor a base de refrescos, abanicos y un buen sitio reservado a la sombra. Una vez tomadas estas medidas, los 30 grados que alcanzaron ayer los termómetros en la ciudad no fueron rival para que las actividades programadas dentro de las fiestas del barrio se desarrollaran con total normalidad aunque, eso sí, un poco más tarde de lo previsto. «Los efectivos de la Guardia Civil están esperando porque hay un problema con la megafonía. En cuanto se solucione, comenzará la demostración», explicaron desde la comisión de festejos.

La exhibición de la Benemérita fue el momento central del día de ayer en Contrueces, donde un total de diez agentes protagonizaron una serie de actos en el parque de Los Pericones, al lado de la carpa de las fiestas, para demostrar cómo trabajan los distintos equipos de la Comandancia.

Una zona precintada marcaba el lugar en el que se realizarían las demostraciones que, nada más empezar, levantaron de las sillas a todos aquellos que se resguardaban bajo la sombra de la carpa. Había quienes incluso se llevaron la silla con ellos para no perderse ni un detalle de la exhibición, que comenzó con el servicio cinológico de la Guardia Civil. En total mostraron cómo es el trabajo de tres perros especializados en tareas diferentes. El primero en debutar bajo la atenta mirada del público fue un ejemplar de color canela, especializado en seguridad y rescate, que inmovilizó a un supuesto atacante y despertó los aplausos de los espectadores.

Una vez finalizada la primera demostración, un agente trajo un labrador blanco cuya especialidad era la detección de drogas. «Está entrenado para rascar el paquete sospechoso con las zarpas si detecta drogas», explicaron los efectivos de la Guardia Civil, quienes habían esparcido por el suelo una decena de cajas de cartón. Siguiendo las órdenes del agente, el perro olfateó todos los paquetes y golpeó uno con las patas, indicando que allí se encontraba el bulto sospechoso que había que desactivar.

Explosión controlada

La última demostración del equipo cinológico corrió a cargo de un labrador negro cuya misión fue detectar un paquete con explosivos. Fue el más rápido en cumplir su objetivo y, en el momento en el que se sentó frente a la caja de cartón que contenía el detonante, todos los asistentes ovacionaron la exhibición, que culminó con una demostración de los especialistas en desactivación de explosivos.

Desde una furgoneta blanca, los agentes controlaban un robot-oruga que se acercó al explosivo y lo llevó a un lugar seguro para proceder a detonarlo de manera controlada ante los asistentes. Un agente ataviado con una traje antibomba, de «unos 50 kilos incluyendo el escudo», explicó la Guardia Civil, se acercó para detonar el artefacto que, aunque ya se había avisado con anterioridad, hizo que el público brincara del susto antes de aplaudir el fin de la exhibición de los efectivos.

Los asistentes regresaron a la sombra de la carpa y muchos aprovecharon para comer el bollu y cargar las pilas para poder disfrutar de la última verbena de las fiestas de Contrueces, que terminaron anoche con la actuación de la orquesta cántabra Super Hollywood.

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