«La convivencia pacífica ha sido el gran reto de los últimos años en El Llano»

Carmen Duarte, en la puerta de la sede vecinal. / AURELIO FLÓREZ
Carmen Duarte, en la puerta de la sede vecinal. / AURELIO FLÓREZ

Carmen Duarte, expresidenta de la Asociación de Vecinos Fumeru de El Llano, se retira tras nueve años al frente del colectivo: «Si La Serena se abre sin equipamiento, en cuatro días estará mal de nuevo»

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Fue en la comida anual celebrada la semana pasada cuando Carmen Duarte anunció a sus compañeros de la Asociación de Vecinos Fumeru que dejaba su puesto de presidenta. Unos problemas de salud han motivado que quien ha estado al frente los últimos nueve años -aunque vinculada a la entidad desde más de veinticinco- decida apartarse del movimiento vecinal para centrarse en su recuperación. Lo hace, eso sí, con la satisfacción de ver cómo ha mejorado el barrio, un proceso en el que la asociación de vecinos ha tenido mucho que decir.

-¿Qué sintió al recibir una ovación de parte de sus vecinos y compañeros cuando anunció su marcha?

-En ese momento me sentí muy emocionada, porque no eres consciente de que tengas a tanta gente que te quiere. Me sentí reconfortada y reconocida, que vale mucho cuando trabajas durante tantos años por el barrio.

-¿Cuáles fueron los motivos que le llevaron a invertir más de veinte años en el movimiento vecinal?

-A mí siempre me inquietaron mucho los temas de violencia, igualdad y mujer. Cuando empecé a trabajar en la vocalía de la mujer, además, eran otros tiempos y estaba menos reconocido. Al principio parecía incomprensible que pidiésemos algunos derechos y, a muchos, nuestras luchas les parecían de otra galaxia. Empecé así en Fumeru, una cosa te lleva a la otra y acabas en la presidencia (ríe).

-¿Con quién empezó esos años?

-Empecé al lado de María Jesús Serrano. Tratábamos de que esa mujer que se quedaba descolgada no estuviese en casa todo el día, que tuviera un espacio de encuentro y de formación. Uno de los talleres que empezaron a salir de las vocalías fueron los de informática, por ejemplo. Los espacios propios son esenciales y la mujer no lo tenía. En esas reuniones salían de casa, tomábamos café y hablábamos de igualdad, mujer y política.

-Además de trabajar en Fumeru, también participó en la FAV.

-Empecé con Juventino, de secretaria, y estuve todos los años que estuvo él. Después vino Amador y ejercí de vicepresidenta. Cuando tuvo problemas de salud tuve que estar de presidenta en funciones, luego pase a estar con Teresa Prada y después, finalmente, con Tita. Estuve llevando la vocalía de la mujer y luego dimití para dedicarme al barrio. Era mucho trabajo y no podía con todo.

-¿Con qué logros se queda de estos años?

-Este barrio, antes, era un barrio marginal. Teníamos la Cábila, les chaboles, no teníamos calles, no teníamos nada. Con el PERI 2 se hizo un cambio muy grande en el barrio, algo impensable. Luego se siguió con Paz Fernández Felgueroso y pasamos de ser un barrio marginal a residencial. Además, es un barrio con muy buenos equipamientos. Hay piscina, centro de salud, colegios, centro municipal integrado, pistas deportivas... Una de las cosas por las que más se luchó fue para que nos pusieran una estafeta de Correos. Además, salimos a la calle por la gran cantidad de prostitución que había aquí: era una visión del barrio muy mala y una vivencia para las mujeres que la ejercían peor todavía. Una de las luchas cercanas, también, fue con el intento de cambio de nombre de la avenida de El Llano. Últimamente un reto ha sido la integración y la convivencia pacífica, aunque a veces desgraciadamente no se consigue.

Renovación de Río de Oro

-El caso más claro es La Serena.

-Claro. Otro parque por el que se pidió mucho, pero siempre con la vista puesta en la convivencia. Es un parque emblemático del barrio y está vallado desde enero. Nos habían dicho que se iba a abrir el parque sin juegos y nosotros nos pronunciamos diciendo que después de esperar tanto, si se abre sin equipamiento en cuatro días estaría mal de nuevo. Su apertura será en enero, es algo acuciante para los vecinos.

-¿Qué retos tiene más inmediatamente la directiva que sigue ahora en el cargo?

-Una de las cosas que más nos disgustó fue cuando se hizo aquel corte de tráfico en Río de Oro y la gente pensó que era una reivindicación nuestra. Y eso no es así. Nosotros queremos que se remodele íntegramente y se haga mejor, como está presupuestado, pero para nada cortar el tráfico ni hacer lo que se hizo. Es una arteria muy importante y se tienen que ensanchar las aceras, pero sin perder ningún carril. Para los próximos años la ciudad se enfrenta a los retos acuciantes del medio ambiente y la movilidad. Tenemos que adaptarnos a que la ciudad sea más paseable.

-¿Quién queda ahora al cargo de la directiva?

-El vicepresidente. Y a primeros de año se hará la asamblea en la que se presentará la nueva junta directiva. El trabajo serio que hacen es muy importante para todos.

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