«Corrida era el Wall Street de Gijón»

Una de las fotografías que se incluirán en cada entrega para retratar cómo era antes Gijón./
Una de las fotografías que se incluirán en cada entrega para retratar cómo era antes Gijón.

EL COMERCIO abre la serie de 'Calles con Historia' con esta emblemática vía | «Se trata de ir más allá, de descubrir cómo era antiguamente esta ciudad», afirma el autor de los fascículos, Janel Cuesta

LAURA CASTRO GIJÓN.

Recuperar la idiosincrasia de Gijón. Este es el objetivo que se marcó Janel Cuesta, colaborador de EL COMERCIO, con la serie 'Calles con Historia'. Se trata de diez entregas semanales que desvelarán los secretos de algunas de las vías más céntricas y comerciales de la ciudad. La primera de ellas, sobre Corrida, estará a la venta el próximo domingo.

El por qué de su nombre sigue siendo un misterio, pues comenzó llamándose Ancho de la Cruz, por la amplitud que presentaba en comparación con las vías de Cimavilla. Sin embargo, Cuesta asegura que para conocer la historia de la ciudad hay que ir más allá de la mera nomenclatura.

CALLES CON HISTORIA

Diez fascículos
Narran la historia de las calles Corrida, Los Moros, San Bernardo, Cabrales, Menéndez Valdés, Uría, Jovellanos, Covadonga, Álvarez Garaya y el Carmen.
Los domingos
Se pondrán a la venta cada domingo a partir del 14 de enero por un euro y un cupón incluido en cada ejemplar de EL COMERCIO.
Formato revista
Cada entrega tiene 24 páginas con imágenes históricas.

Señala, por ejemplo, que poca gente sabe que «Corrida era el Wall Street de la ciudad desde sus inicios en el año 1700». Y es que según explica, en el interior de sus cafés se tejió toda la red comercial y económica de Gijón. «Cualquier negocio o movimiento de dinero pasaba por los bares de Corrida. Es más, era más fácil cambiar divisas a través de los camareros que yendo al banco», detalla.

También destaca la arquitectura como uno de los principales impulsos para el crecimiento de la ciudad y recuerda por ello en sus entregas a algunos de sus artífices. «Luis Bellido, Miguel García Cruz, Manuel del Busto y Miguel Díaz López-Negrete, entre otros, le dieron un aire señorial a las avenidas más céntricas de Gijón y es importante conservar sus creaciones». Junto a personajes ilustres, Cuesta incluye en sus relatos a vecinos que o bien por sus establecimientos o bien por sus obras marcaron un antes y un después en el devenir de la ciudad. «Somos las personas las que hacemos la historia. Por ejemplo, no se puede hablar de la calle Uría sin citar a los propietarios de Mercurio. Tampoco referirse a Corrida sin hablar del alcalde José Hevia, apodado 'Pepe el de los arbolitos' por su empeño en darle un toque más natural a esta vía plantando árboles», plantea.

Cuesta lleva más de sesenta años recopilando información sobre Gijón y sus habitantes. «Ahora, todas las ciudades son iguales, pero no siempre fue así», recuerda. Cuenta que se hablaba de manera diferente incluso en cada barrio. «Por ejemplo, la palabra 'mariaxes', que define a las personas que tienden a aparentar lo que no son, era propia de Cimavilla. No está recogida ni por la Llingua», apunta antes de añadir que «la riqueza histórica y cultural de cada ciudad es infinita, solo hay que saber buscarla». Todas estas historias estarán a disposición del lector, en una serie de diez fascículos. Se pondrán a la venta cada domingo a partir del 14 de enero al premio de un euro con un cupón que se incluirá en cada ejemplar de EL COMERCIO.

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