Corripio vincula su continuidad en el Grupo a la aprobación del presupuesto el 2 de septiembre

Corripio y otros miembros de su directiva durante la asamblea extraordinaria celebrada la semana pasada. / PALOMA UCHA
Corripio y otros miembros de su directiva durante la asamblea extraordinaria celebrada la semana pasada. / PALOMA UCHA

La petición de confianza a los socios se votará en urna durante al menos seis horas y no es incompatible con una moción de censura

E. C. GIJÓN.

Ni dimisión ni atrincheramiento en los cargos. La directiva del Real Grupo de Cultura Covadonga transformó ayer el debate sobre una hipotética moción de censura (hipotética en tanto y cuanto es difícil predecir si los promotores conseguirán reunir las firmas necesarias) en una petición de confianza a los socios, que se votará, durante al menos seis horas y en urna, es decir, de forma secreta, el próximo día 2 de septiembre.

La convocatoria, que no es incompatible con la iniciativa anunciada por los críticos, se realiza con los presupuestos como tema de debate y reflejo de la gestión que Antonio Corripio quiere desarrollar. «Es una cuestión de responsabilidad y de coherencia», destacó ayer el presidente grupista a EL COMERCIO. «Nuestros cargos -añadió- están al servicio del club, y entendemos que sin presupuestos el Grupo no puede funcionar».

Corripio asegura que supeditar su continuidad a la aprobación de los presupuestos no es una respuesta a la promoción de una moción de censura, sino a la imposibilidad de trabajar sin medios materiales. La moción de censura no es incompatible con la asamblea convocada para el 2 de septiembre, pero el resultado viene a ser el mismo, es decir, una votación de cuyo resultado dependerá que la actual directiva siga o se convoquen nuevas elecciones.

Los críticos se muestran sorprendidos y prevén reunirse para decidir si mantienen su iniciativa

Melchor Fernández, portavoz de los críticos que promueven la moción de censura, fue cauto ayer a la hora de explicar si la convocatoria para el 2 de septiembre modificará sus planes. «Reconozco que estoy sorprendido. Tendremos que reunirnos y analizar la nueva situación, porque a mi juicio Corripio se ha presentado una moción de censura contra sí mismo. Lo único que puedo decir es que no me parece razonable que la directiva use la web del club para defender su gestión y para acusar a otros socios de hostigamiento por intereses personales».

Corripio, sin embargo, lo tiene muy claro: «proponen una moción de censura ahora porque saben que no pueden darnos tiempo». En ese sentido, argumentó que «pudimos haber cometido errores, pero en 15 meses pusimos en funcionamiento la plataforma de compras que nos permitió ahorrar 190.000 euros en el primer año; procesos públicos y transparentes en la selección de personal; normalización laboral de más de 100 colaboradores deportivos; apertura y puesta en funcionamiento de las sedes de Mareo y Begoña; publicación de las listas de espera de ingreso de socios y taquillas; ninguna incorporación de socios de lista de espera; nuevo sistema de inscripción en cursillos y otras muchas iniciativas. Ahora, si el día 24 de agosto ratificamos los acuerdos de las asambleas que estamos obligados a repetir, quedará totalmente zanjada la situación derivada de la fusión con el antiguo Centro Asturiano, pero necesitamos un poco de tiempo y confianza para sanear el tema económico. El Grupo lleva varios años con déficit, pero al principio del ejercicio se metía a 400 ó 500 socios nuevos y así se obtenía un millón de euros para tapar agujeros. Este año podemos conseguir equilibrar las cuentas».

El presidente grupista relaciona la anunciada moción de censura con el relevo en la explotación de la cafetería, que salió a concurso tras el impago reiterado del anterior concesionario, Fernando Blanco. En ese sentido, aseguró que «Melchor Fernández, portavoz de los críticos, se reunió conmigo tres veces para pedir una prórroga de la concesión por tres años; se reúnen en un local de Blanco y, casualmente, Melchor Fernández es testigo de parte en un pleito que Fernando Blanco tiene contra el Grupo. Por si alguna duda quedara, el presidente de la mesa moderadora que abandonó la pasada asamblea es el representante de una marca de bebida que dejó de vender en el Grupo con el cambio de concesionario».

En todo caso, si la Comisión Electoral acepta la tramitación de la moción de censura y los promotores consiguen las firmas necesarias, en el plazo de un mes sería preceptivo convocar una asamblea para votar, única y explícitamente, si Corripio y su equipo continúan o se convocan nuevas elecciones, sin necesidad de promover candidato alternativo. Más o menos lo mismo que el 2 de septiembre.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos