La Cruz Roja asiste a un hombre con principios de hipotermia que dormía en el 'Kilometrín'

La Cruz Roja atiende a un hombre en el 'Kilometrín'. /  ARNALDO GARCÍA
La Cruz Roja atiende a un hombre en el 'Kilometrín'. / ARNALDO GARCÍA

Las bajas temperaturas llenan el centro de noche del Albergue Covadonga, que todavía cuenta con plazas libres en su sede principal

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Las bajas temperaturas registradas en Gijón en las últimas noches han agudizado el trabajo que a diario realizan Cruz Roja, los serenos y la Policía Local. Así, durante su ronda nocturna, tuvieron que atender en la noche del miércoles a un hombre que dormía en el 'Kilometrín' al presentar «principios de hipotermia». «Todas las noches atendemos de siete a diez personas que duermen en la calle. Les informamos sobre las posibilidades de descansar bajo techo y les ofrecemos mantas o bebidas calientes», explica Jorge Fernández, responsable del departamento de Socorros y Emergencias de la Cruz Roja de Gijón.

El hombre atendido en la noche del miércoles fue trasladado tras una primera observación al Hospital de Cabueñes, donde recibió atención por problemas respiratorios. Después, acudió al Albergue Covadonga, donde muchas personas sin hogar pasan las noches más duras del invierno. En estos días, el centro de noche del que dispone el albergue ha visto aumentar la demanda de camas, llegando a tener ocupadas sus veinte plazas. «De todas formas estamos tranquilos. Aunque hayamos llenado el centro de noche todo el que necesite una cama no se va a quedar sin ella», sostiene Cristina Avella, directora del Albergue Covadonga.

En su sede principal, según explica Avella, cada noche cuentan con una media de veinticinco camas libres. Desde que ampliaran las instalaciones, hay un total de 87 camas libres: 55 para hombres, 23 para mujeres y 9 'reversibles'. «Aunque estamos expectantes por las noches de frío, de momento afrontamos estos días con tranquilidad», concluye Avella.

El trabajo conjunto de Cruz Roja, serenos y Policía Local evita que muchas personas duerman a la intemperie durante las épocas más frías. Aunque ofrezcan techo e información por igual a todos, algunos deciden permanecer en la vía pública. «Algunos se negaban al no tener donde dejar la mascota, pero ahora ya la pueden llevar con ellos. La elección, al final, es de cada uno», concluye Tino Vaquero, director de la Cruz Roja de Gijón.

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