Las cuidadoras de escuelas infantiles aseguran estar «discriminadas» por el municipio

A. PRESEDO GIJÓN.

El colectivo que atiende el servicio de escuelas infantiles del Ayuntamiento de Gijón, en su inmensa mayoría compuesto por mujeres, asegura que está «discriminado», que trabaja con «un salario en precario» y que sus derechos sociales, en especial para las embarazadas, distan mucho de ser los idóneos.

Estas cuestiones se reflejan en un escrito que presentaron ayer en el Registro municipal, suscrito por 89 de los 126 educadores (un 99% son mujeres), de los cuáles 44 están a tiempo parcial lo que, entienden, «cercena la perspectiva de mejora laboral y salarial, que incapacita a algunos hogares para subsistir».

Según aseguran «en los últimos tiempos se está teniendo problemas para cubrir las bajas de este personal, sobrecargando al resto del colectivo que queda en los centros», y lamentan, en especial, «el trato a las embarazadas, que deja mucho que desear, porque no están desempeñando un trabajo normal, trabajan con niños con edades entre los 0 y los 3 años, dependientes, y están en contacto con enfermedades infectocontagiosas constantemente (virus boca-mano-pie, escarlatina, varicela, etcétera, que son tan peligrosas en la formación del feto), manejan cargas, movimientos repetitivos de flexiones, esfuerzos...».

Por todo ello, las firmantes del escrito aseguran sentirse, como colectivo, «discriminado» con respeto «al resto de trabajadores del Ayuntamiento de Gijón» y piden, en consecuencia, que se minore la situación de personal a tiempo parcial y su salario precario y apuntan a la posibilidad de un «aumento de la jornada a cinco horas». También, que se cumplan los acuerdos en temas de política de personal, cubriendo las bajas y que se dé un trato más humano y coherente a las personas en situación de embarazo siguiendo un protocolo común dentro de las peculiaridades de cada situación.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos