Los daños en la Escuela Politécnica de Ingeniería superan el millón de euros

Una trabajadora limpia la cafetería. / DAMIÁN ARIENZA

El edificio polivalente tardará «unos meses» en recuperar la normalidad. El Área de Teoría de la Señal y Comunicaciones es la más afectada

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Tras la tormenta, llega la evaluación de daños. No son pocos, puesto que las lluvias caídas en Gijón la madrugada del pasado lunes fueron las más intensas de España -en la estación meteorológica del campus se registraron 54,4 litros por metro cuadrado- y provocaron las peores inundaciones en 35 años. Las precipitaciones continuaron durante el día de ayer, aunque ya con menor intensidad. La estación de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) situada en el campus registró 9,8 litros por metro cuadrado, una cantidad que no impidió la realización de las labores de limpieza pertinentes para recuperar la normalidad.

Uno de los equipamientos más afectados es el edificio polivalente de la Escuela Politécnica de Ingeniería, que tardará «unos meses» en volver a operar con cierta normalidad. Siete de los módulos situados en la planta baja resultaron anegados. Ayer, una docena de responsables departamentales emplearon la mañana en acceder a los laboratorios que estaban impracticables para desenchufar equipos informáticos y evaluar los daños. Lo hicieron acompañados por varios peritos de aseguradoras.

Solo el área de Teoría de la Señal, un departamento que sufrió inundaciones en ocho de sus salas y que consta de instalaciones de alto coste, cifra sus pérdidas materiales en un millón de euros. «Por no hablar de los años de trabajo generando instalaciones y software específico configurado a la carta que ahora se han perdido», matiza Fernando Heras, catedrático del departamento. A su juicio, lo ocurrido es «una catástrofe tanto económica como de plazos». «No sabemos cuánto tiempo vamos a tardar en recuperar la capacidad de trabajo que teníamos», lamenta. E incluso «aunque recibiéramos pronto la financiación necesaria para reparar los daños, inevitablemente estaremos parados un tiempo, por lo que no podremos atender ciertos contratos con empresas y paquetes de proyectos que teníamos en marcha».

La labor de investigación es por tanto la más afectada por las lluvias, puesto que la EPI no se encuentra en época lectiva. Algunos de los exámenes de la convocatoria extraordinaria comprendidos entre el 13 y el 22 de junio han sido reubicados a diversas aulas del campus. Según informa en su web, la Escuela mantiene las pruebas previstas a partir del 25 de junio en el edificio polivalente , si bien no descarta que para entonces el inmueble no se encuentre aún operativo y haya que cambiar la ubicación de los exámenes.

Más noticias

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos