Danza prima con sabor extranjero

Cientos de personas bailaron la danza prima tanto en la arena de San Lorenzo como en el paseo del Muro, que lució lleno durante la mañana. / JOAQUÍN PAÑEDA

Miles de visitantes disfrutaron en San Lorenzo del final de la Semana Grande | El Restallón quemó en el Cerro más de cien kilos de pólvora mientras que la Banda de Música hizo bailar a decenas de parejas en Begoña

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Haciendo gala de una tradición milenaria, cientos de personas se unieron por sus meñiques para poner punto y final a la Semana Grande de Gijón. La danza prima, uno de los bailes más antiguos de los que se tiene constancia, reunió en San Lorenzo a vecinos de todas las edades. Su lenta cadencia y la gran cantidad de participantes llamó poderosamente la atención de los turistas y visitantes que, una jornada más, abarrotaban el paseo del Muro. «Me parece un baile muy bonito y me gusta mucho que se unan con un solo dedo. Por lo que me dicen, además, esta danza tiene una tradición muy potente», comentaba el chileno Daniel Vargas, que lleva una semana por tierras asturianas. Junto a su esposa y su hijo, y tras recibir las instrucciones de algunos habituales de esta cita, esta familia fue una más en el baile.

Más noticias

Seis minutos de estruendo

También se sumaron alemanes, holandeses, ingleses y, en definitiva, cientos de foráneos que durante varios minutos hicieron suya la danza. A renglón seguido, el 'Asturias Patria Querida' y el 'Gijón del alma' dieron paso al Restallón, una potente descarga de energía para la que se quemaron más de cien kilos de pólvora. Los lanzamientos, que duraron algo más de seis minutos, se hicieron desde siete puntos distintos del Cerro. Los motivos rojos, un guiño de la pirotecnia a la ciudad, fueron las únicas notas de color de una traca más centrada en el impacto sonoro que en el visual. «No es como en Valencia, pero ha estado bien. Los fuegos también me gustaron y, en general, me lo he pasado genial en las fiestas. Miraremos para venir de viaje en otra ocasión», señalaba Luis Peralta, también de viaje en la ciudad.

En Begoña el fin de fiesta corrió a cargo de la Banda de Música de Gijón. Bajo la dirección de Iván Arboleya la formación musical ofreció 'Bailable', un animado repertorio que congregó a decenas de parejas junto al quiosco. Desde hoy, aunque todavía queden jornadas veraniegas por delante, la fiesta mayor de la villa ya es historia. Al menos, hasta el año que viene.

Fotos

Vídeos