David González: «Ofrecer el grado de Ciencia e Ingeniería de Datos es vital»

David González: «Ofrecer el grado de Ciencia e Ingeniería de Datos es vital»
David González, durante su conferencia en la EPI. / A. FLÓREZ

El responsable de Big Data en Vodafone alerta de que la falta de expertos llevará a las empresas a buscarlos fuera y «no nos lo podemos permitir»

L. MAYORDOMO GIJÓN.

Autorizado el grado de Ingeniería de Organización Industrial, la Escuela Politécnica de Gijón (EPI) pone la vista ahora en su siguiente objetivo: el grado de Ciencia e Ingeniería de Datos. En este sentido, el rector confía en que su tramitación sea más rápida: «Todo el mundo está de acuerdo en que es algo necesario». A su juicio, combinar informática, matemáticas e ingeniería es «algo potentísimo» que no debería ser objeto de contestación. La manipulación de grandes conjuntos de datos o big data, en su término inglés, «tiene un enorme futuro» y «va a requerir un aluvión de profesionales», constató el director general de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Víctor Manuel Solla. Y lo refrendó David González, exalumno de la EPI y en la actualidad responsable de Big Data en Vodafone Group Enterprise, que ayer volvió a su escuela para hablar a alumnos y profesores de 'Datos e Inteligencia Artificial: Cómo nos mejoran la vida cada día y generan miles de oportunidades laborales'.

«El petróleo del siglo XXI»

Él, que comenzó a oír hablar de la minería de datos hace trece años, cuando aún pisaba esas aulas, considera que ofertar esta formación «es vital» para salir de la Universidad con unos conocimientos «avanzados» que permitirán a los jóvenes egresados «acceder al mercado laboral de forma inmediata». Porque el de experto en big data es un perfil muy demandado y, ante la falta de profesionales, «las empresas van a tener que traerlos de fuera de España y eso es algo que no nos podemos permitir», consideró.

Juan Carlos Campo, director de la EPI, puso como ejemplo la reciente oferta de veinte puestos de trabajo con este perfil para ArcelorMittal. Veinte puestos que «no se cubrieron» precisamente por ese déficit de personas formadas en este campo. David González, que subrayó la idea de que los datos son el recurso más preciado, «el petróleo del siglo XXI», aseguró que el big data «va a seguir siendo útil de por vida». Y se refirió a algunas de las aplicaciones prácticas derivadas del análisis de millones de datos.

Por ejemplo, indicar a una empresa dónde abrir una nueva tienda o a una administración pública dónde ubicar una boca de metro tras estudiar los flujos de personas que transitan por una determinada calle. También detectar colapsos o atascos en distintas vías de tráfico en tiempo real o conocer con exactitud el número de personas que se dan cita en una ciudad como Gijón durante un determinado evento. Hasta las decisiones de un entrenador de fútbol sobre a quién incluir en la alineación o a quién retirar del campo en un momento dado pueden tener más que ver con el big data que con cuestiones personales.

Lesiones de futbolistas

Y la tendencia en estos momentos, señaló David González, es avanzar hacia la inteligencia predictiva. Es decir, a ser capaces de predecir y prevenir distintas situaciones, desde saber qué jugador de fútbol tiene mayor riesgo de lesionarse a adelantarse a posibles averías en la red de telefonía móvil. Con todos estos avances, «ayudamos a las empresas a ser más eficientes», destacó.

Al público que atestó el Aula Magna les dedicó una última reflexión: «No tenemos que tener miedo a la tecnología. Debemos abrirle los brazos. Tiene grandes áreas de aplicación y beneficios gigantes».

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos