La defensa de los hermanos acusados de traficar con hachís alega falta de pruebas

La defensa de los hermanos acusados de traficar con hachís alega falta de pruebas
Juicio celebrado contra dos hermanos por tráfico de hachís. / J. PAÑEDA

«No queda acreditado que el negocio hostelero fuera una tapadera», sostiene el letrado en la última sesión del juicio

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

«Las pruebas son totalmente insuficientes. Mis defendidos no pertenecen a ningún grupo criminal y no queda acreditada que la única finalidad del bar era la de vender droga. Las vigilancias, además, han sido escasas y ninguna relevante». Estas palabras son parte del alegato final del abogado defensor de los dos hermanos acusados de traficar con hachís en su bar de Magnus Blikstad. Las vistas por este caso dieron comienzo la semana pasada y en un principio se juzgaba a catorce personas. Doce de ellas llegaron a un acuerdo con el Ministerio Fiscal reconociendo su participación en los hechos y asumiendo penas de entre dos y cinco años de prisión y multas de hasta 60.000 euros.

La sesión de ayer, con los dos hermanos que no llegaron a un acuerdo con la Fiscalía como únicos acusados, contó con el testimonio de dos agentes de la Policía Nacional que participaron en la vigilancia y posterior detención de los dos hermanos. Según explicaron, era frecuente ver a clientes entrar y salir casi de inmediato del bar. Después del seguimiento de uno de ellos, se le decomisó un trozo de hachís «idéntico» al que días después llevaría encima uno de los dos hermanos. Este mismo cliente declaró en calidad de testigo y, pese a reconocer que llevaba un trozo de hachís aquel día, dijo haberlo comprado en un parque cercano. Para estos dos hermanos el fiscal pide penas de cinco años de prisión y sendas multas de 3.000 euros.

Petición de absolución

El abogado defensor, por su parte, ha pedido su absolución al considerar que «no queda acreditado en ningún momento» que el negocio hostelero sirviera como tapadera de otro de tráfico de drogas.

El abogado, asimismo, hizo hincapié en el hecho de que ningún agente pudiese certificar con exactitud las transacciones que supuestamente se hicieron en el interior del bar. El que no se interviniese más hachís que el que llevaba uno de los hermanos encima -cinco trozos que sumaban unos 16 gramos- y que no se encontró ningún tipo de báscula de precisión o cuchillo quemado fueron otros dos aspectos destacados por la defensa. El fiscal, sin embargo, ha considerado que este tipo de instrumentos se suelen dejar en los domicilios en previsión de una eventual redada.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos