«Han dejado el casco antiguo a oscuras»

«Han dejado el casco antiguo a oscuras»

Negocios de Cimavilla y La Calzada se quejan de la falta de iluminación: «Nos han dado la espalda»

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

El despliegue de bombillas y figuras navideñas ha dejado una buena impresión generalizada entre los vecinos y paseantes que circulan por la calle Corrida, la plaza del Seis de Agosto o el Parchís. El centro, aseguran, se ha personalizado más que otros años y las figuras tridimensionales han gustado mucho entre todas las edades. El problema, sin embargo, se ha vuelto a trasladar a los barrios, donde muchos comerciantes siguen sin ver rentables los arcos que han colocado en sus calles. «Han dejado el casco antiguo a oscuras. La empresa nos ha argumentado que el barrio le había dado muchos problemas otros años y que hay pocos comercios instalados. Sentimos que nos han dado la espalda», lamenta Guillermo Mori, portavoz de la Asociación de Hostelería Cimavilla, que aglutina a más de una veintena de negocios.

Desde que se empezó a gestar el plan para iluminar la ciudad, explica, «ni un solo comercial» pasó por los establecimientos del barrio. «Ahora se planteó hacer algo para arreglar la situación pero no creo que armar algo deprisa y corriendo sea la solución», concluye. Esta sensación de abandono se comparte en otras zonas de la ciudad. Es el caso de La Calzada, que a lo largo de los últimos años ya mostró su descontento con la ausencia de cabalgata y las escasas luces navideñas. En el primer caso hay buenas noticias, ya que la marcha real partirá el 5 de enero de la zona oeste. El caso de la iluminación es diferente.

«Si fuera de la calle Corrida las luces caen un poco, en La Calzada caen considerablemente. Las Navidades pasadas la mayoría de los asociados ya se nos quejaron de la falta de atención y en 2017 estamos igual», se queja Jeniffer Pardo, portavoz de Xixón West. La asociación, actualmente, representa a 24 comercios, hosteleros y pequeñas empresas de la zona oeste.

Al igual que lo denunciado en Cimavilla, los comerciantes de algunas calles de La Calzada lamentan que ninguna persona se pase por sus locales a ofrecer la oportunidad de contribuir con la iluminación. «Ponen luces en avenida de Argentina, Brasil, Gran Capitán y Oriental. Aunque sean las más transitadas, muchas zonas por donde también pasa mucha gente se quedan sin nada. Si preguntaran en más calles mucha gente se animaría», valora Pardo. Esta situación hace que, en muchas ocasiones, «los vecinos que quieran vivir un poco de Navidad acaben marchando al centro».

Dar a escoger

En otros barrios como El Llano y Pumarín la sensación es parecida. Conscientes de que la iluminación no puede llegar por igual a todos las calles, desde Casa César -en el denominado barrio de la sidra- proponen dar a elegir el modelo de arco a los negocios antes de que éstos paguen su aportación. «Este año han decorado Juan Alvargonzález pero con las luces que ellos quieren. Deberían dar a elegir entre varios modelos para que los negocios decidan», explica César Bouza.

Marcela Uccello, de la asociación 'La Plazuela nos une a ti', ha calificado de «horrorosas» las luces instaladas en la céntrica plaza, una circunstancia que se compensa con la instalación de un ratón gigante. «Si todos pagamos lo mismo, no sé por qué algunas zonas lucen mucho mejor que otras, eso hay que cambiarlo», opina Uccello.

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