«Nos dejamos la voz para que nos miren»

El Rey Melchor saluda a la multitud desde su carroza, mientras sus pajes lanzan caramelos para los niños. / DAMIÁN ARIENZA
El Rey Melchor saluda a la multitud desde su carroza, mientras sus pajes lanzan caramelos para los niños. / DAMIÁN ARIENZA

Los niños aprovechan para recordar a los Reyes Magos su buen comportamiento | Algunos piropearon a Sus Majestades para llamar su atención: «¡Melchor, guapo! ¡Te prometo que he sido el más bueno de todos!»

LAURA CASTRO GIJÓN.

Es la cita más esperada de la Navidad. La edad se queda a un lado cuando se trata de la cabalgata real y niños y adultos disfrutan por igual de la presencia de Sus Majestades. «Sin duda, lo mejor de estas fiestas, es pura magia. Solo hay que ver la cara de los niños para comprobar que esto es especial. Sus rostros se iluminan nada más ver a los Reyes, es una pasada», comentaba Patricia Acebal, de 26 años, quien reconoció que «da igual la edad porque la cabalgata hace ilusión siempre». Su opinión la compartía Agustín Lledías, quien acudió a la cita con su nieta Llara Gómez, de diez años. «Está feliz y eso es lo más importante. Esta es una tradición preciosa que nunca debemos perder», señaló Agustín. Tal es la emoción que le ponen los adultos, que muchos incluso animaban más que los pequeños. Este era el caso de las hermanas Isabel y Beatriz Arancón, quienes vieron la cabalgata en familia como todos los años. «La vivimos tanto o más que cuando éramos pequeñas. Nos encanta y estamos dispuestas a dejarnos la voz con tal de que nos miren y nos saluden», comentaron estas gijonesas.

Llamar la atención de Sus Majestades también era el principal objetivo de los niños, quienes no cesaron en su empeño y recurrieron a todo tipo de estrategias para lograrlo. Algunos, como Mateo Alonso, de 8 años, le recordaba a Baltasar, su Rey favorito, su buen comportamiento. «He hecho caso a mamá en todo y este año me he portado muy bien», aseguraba el pequeño. Otros, como Daniel Castro optaba por los piropos. «¡Melchor, guapo! ¡Te prometo que he sido el más bueno de todos!», gritaba. La emoción de los niños iba en aumento a medida que empezaban a ver llegar el tren con los regalos. «Seguro que el mío es el más grande», aseguró Daniel. Carlota Menéndez, de 12 años, se conformaba, en cambio, con que una de esas cajas escondiera en su interior un móvil para ella. «Se les ha olvidado los dos últimos años, espero que esta vez sea la definitiva porque me he portado genial», afirmó Carlota. Sin embargo, su 'güeli' Mila no estaba muy de acuerdo. «Solo va a ser buena de hoy para mañana», le replicó.

A pesar de que Melchor, Gaspar y Baltasar eran las estrellas del desfile, todos disfrutaron por igual del resto de acompañantes. En especial, la familia londinense formada por Rhys Blake y sus dos hijas Elena y Claudia, de 8 y 10 años. Llegaron pronto para coger sitio en primera fila en Marqués de San Esteban y la finalidad no era otra que ver a su madre, de romana, quien participa desde hace varios años en la cabalgata. «Venimos siempre por Navidad aquí, a ver a la familia de mi mujer. A las niñas les hace mucha ilusión ver la cabalgata y a mí me parece una tradición muy bonita», comentaba Rhys. Por eso, los Reyes también les dejarán algunos obsequios de Oriente en su casa a las afueras de Londres.

Más noticias

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos