El 80% de las 205 denuncias interpuestas por ruido en 2017 fue por infracciones de vecinos

Elena Marañón, la alcaldesa y Clara González-Pedraz presidieron la primera reunión de coordinación en materia de inspección y vigilancia ambiental. /  E. C.
Elena Marañón, la alcaldesa y Clara González-Pedraz presidieron la primera reunión de coordinación en materia de inspección y vigilancia ambiental. / E. C.

El Principado coordinará la inspección y vigilancia ambiental por primera vez con el Consistorio para «maximizar recursos» de ambas administraciones

M. MORO GIJÓN.

El 80% de los partes de denuncia por ruido que la Policía Local tramitó en 2017 fue por infracciones cometidas por los vecinos. El 20% restante tuvo que ver con incumplimientos de la ordenanza municipal por parte de locales hosteleros. Y de los 142 incidentes medioambientales registrados el pasado año en el municipio -en 113 casos levantó acta la Unidad de Vigilancia Ambiental de la Policía Local-, el 40% fue por vertederos ilegales y el 30% por emisiones contaminantes a la atmósfera. El resto de incidentes documentados tuvo que ver con problemas con especies invasoras o aparición de nidos de avispa asiática, por poner algunos ejemplos. Se constata además que ha bajado mucho la alarma por la presencia de manchas en el litoral.

Estos datos se dieron a conocer ayer en la reunión de coordinación entre el Principado y el Ayuntamiento en la que ambas administraciones acordaron empezar a coordinar a lo largo de este año la inspección y vigilancia ambiental para «maximizar recursos» y conseguir una mejora efectiva del trabajo en esta materia.

La directora general de Prevención y Control Ambiental, Elena Marañón, explicó que la principal dificultad para el desarrollo de la actuación inspectora «es la escasez de personal para abordar el aumento de la carga de trabajo tanto por la normativa, que exige cada vez mayor número de inspecciones a instalaciones, como por el incremento de las denuncias debido a la concienciación social creciente». Para mejorar la coordinación entre las dos administraciones se definirá por primera vez un plan conjunto de inspecciones programadas a lo largo de este año con un reparto de agentes inspectores. Marañón indicó que también se incidirá en los protocolos para que haya «una información más fluida» en materia de vigilancia ambiental. La directora general del Principado anunció que en cuestión de días se trasladará a la zona oeste gijonesa una segunda unidad móvil para cotejar datos de contaminación con la del Consistorio.

Al margen de estos avances en coordinación, la directora del área de Medio Ambiente, Clara González-Pedraz, explicó que el Ayuntamiento quiere cerrar un convenio marco con el Principado que le permita tener mayor responsabilidad sobre la vigilancia y control de las denominadas actividades potencialmente contaminadoras (APCAS), que actualmente dependen por ley de las administraciones autonómicas. En 2017, la Concejalía de Medio Ambiente hizo inspecciones a 16 instalaciones industriales y 120 calderas comunitarias, además de una verificación documental de 200 empresas y 600 calefacciones de edificios.

La reunión de coordinación de ayer, que tendrá continuidad en el tiempo, contó con la presencia de personal técnico tanto del Principado como del servicio municipal de Protección del Medio Ambiente. También estuvieron presentes agentes de la sección verde de la Policía Local y personal del Seprona de la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos