«Me dijeron que sacase dinero del banco porque iba a haber un corralito y me robaron»

«Me dijeron que sacase dinero del banco porque iba a haber un corralito y me robaron»

La anciana que denunció que le habían hurtado 150.000 euros de un zulo que tenía en casa acusó en el juicio a la sobrina de su difunto marido

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

«Se aprovecharon de que estaba mal por la muerte de mi esposo y me empezaron a meter miedo diciendo que el dinero no estaba seguro en el banco, que iba a haber un corralito y lo iba a perder todo, me convencieron para que lo sacase y lo guardase en casa para luego robármelo». La anciana de 82 años que denunció haber sufrido el hurto en su domicilio de 150.000 euros, supuestamente de manos de la sobrina de una prima suya, declaró ayer en el juzgado de lo Penal número 3 que hasta que se quedó viuda no mantenía «ninguna relación» con la ahora procesada, Ana N. N., para quien el fiscal solicita dos años y medio de prisión por el delito de hurto con el agravante de abuso de confianza. Fue a raíz de la muerte de su marido, en 2013, cuando la presunta víctima empezó a acudir a diario de casa de una prima que se encontraba enferma -falleció hace un año-. Fue allí donde conoció a la mujer que ayer se sentó en el banquillo de los acusados.

«Era familia de mi marido pero no teníamos ninguna relación hasta que él falleció», dijo la denunciante, que se mostró tajante sobre la autoría del hurto. «Tuvo que ser ella porque nadie sabía que yo tenía un pequeño zulo en el suelo y ella incluso fue quien introdujo todo el dinero que íbamos sacando del banco». «Me acompañó varias veces al banco y subía a casa para ayudarme a esconder el dinero», relató. Realizó reintegros en la entidad bancaria hasta los 440.000 euros que tenía en depósitos y cuentas de ahorro. «El problema llegó cuando al cabo de los meses vi que el gancho con el que se levanta la baldosa estaba retorcido, abrí el zulo y vi que me faltaba mucho dinero», señaló ante la jueza. La acusada y su prima tenían las llaves de su domicilio.

El relato difiere radicalmente del de la acusada, quien negó haberse apropiado del dinero, aunque sí manifestó que había acompañado a la anciana a realizar las extracciones del dinero. «No sabía el dinero que tenía ni dejaba de tener, solo sé que me pidió que la acompañara al banco, si quería tener tanta cantidad de dinero en casa era problema suyo, no mío», atajó. A la pregunta del fiscal de si no le extrañaba que una mujer de edad tan avanzada sacase del banco más de 400.000 euros, la acusada contestó: «No me metía ni opinaba, si lo quería sacar, que lo sacase».

«No me extrañó que sacase 440.000 euros del banco, era su dinero», dijo la acusada

El caso quedó visto para sentencia tras la comparecencia de varios testigos propuestos por los abogados y por la defensa.

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