La directiva del Grupo teme la revisión de las cuotas

Nueva terraza pizzería junto al pabellón Braulio García. / E. C.
Nueva terraza pizzería junto al pabellón Braulio García. / E. C.

Asegura en una carta a los socios que si no se ratifican los acuerdos de la asamblea ordinaria de 2012 se provocará «incertidumbre»

E. C. GIJÓN.

La directiva del Real Grupo de Cultura Covadonga ha dirigido una carta a los socios para pedir su voto favorable a los acuerdos de la asamblea general ordinaria celebrada el día 26 de abril de 2012, anulados por el Tribunal Supremo, en la repetición instada por el mismo alto tribunal, programada para el próximo miércoles.

No es habitual una misiva de este tipo, que refleja un temor que el mismo documento explica. Hay que tener en cuenta que en la referida asamblea fue aprobado un incremento de cuotas del 2%, que en el caso de no ser ratificado se anularía y, por lo tanto, podría dar lugar a la reclamación de lo que se habría cobrado sin acuerdo asambleario, con la consiguiente «incertidumbre» económica.

La directiva de Antonio Corripio intentó en su día un acuerdo con la anterior para evitar discrepancias a la hora de salvar la situación derivada de la sentencia del Tribunal Supremo, pero, aunque fuentes consultadas por este periódico indicaron que nadie tiene intención de revocar acuerdos que en su día fueron adoptados porque se entendieron razonables, no hubo acuerdo explícito que evite incertidumbre sobre el resultado de las nuevas asambleas.

En la misma carta, la directiva grupista ofrece dos argumentos para evitar la repetición de las elecciones en las que Enrique Tamargo fue elegido para un segundo mandato sin participación de los socios procedentes del Centro Asturiano. El primero es que dicho mandato ya ha expirado y el segundo, que la directiva actual, que sustituyó a la anulada por el Supremo, fue elegida ya con los socios procedentes del Centro Asturiano que reclamaron al Supremo incluidos en el censo.

La asamblea prevista para pasado mañana es la siguiente a la que rechazó la memoria de 2016 y el presupuesto para este año, es decir, con socios discrepantes más activos en cuanto a presencia en los órganos de gobierno soberanos que los que pudieran ser más complacientes con la gestión de Corripio. Por otra parte, una asamblea que repite lo planteado en otra celebrada ya en 2012 resulta poco motivadora, así que da la impresión de que la directiva del Grupo quiso advertir sobre los problemas que para la sociedad deportiva puede provocar una oposición sistemática y sobre los riesgos que comporta quedarse en casa mientras se toman decisiones trascendentes.

En otro orden de cosas, una nueva terraza, que amplía ell servicio de cafetería, permite ahora a los grupistas degustar una comida rápida a base de pizza junto al Braulio García.

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