Ecoembes propone el «pago por generación» en toda España

Destaca que el método funciona ya en siete pequeños municipios, con una parte de la tasa fija y otra variable que se paga al comprar las bolsas

I. VILLAR GIJÓN.

«Los tiros van por ahí. Si no es hoy, será mañana». Es la rotundidad con la que Esteban Aparicio se refiere a la llegada del «pago por generación», la fórmula que vincula la tasa de basuras a la producción real de residuos de cada vivienda, muy extendida ya en Europa y que empieza a implantarse también en España. El principal aliado para la instauración de este método en el país será Ecoembes, la organización que desde hace dos décadas se encarga a nivel nacional del sistema integrado de gestión de envases y embalajes.

La entidad prepara un manual que sirva de «hoja de ruta» a los ayuntamientos para empezar a cobrar a sus ciudadanos por la basura que generen y no reciclen. Su propuesta está «muy avanzada» y ya ha sido presentada al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente que, pese a no tener competencias sobre las tasas de residuos, sí podría acompañar la iniciativa de Ecoembes de un plan estatal de ayudas para la implantación del sistema en los municipios. Antes de final de año el documento se enseñará también «a todas las comunidades autónomas». El manual recoge todos los pasos que deberían dar los consistorios para establecer el «pago por generación», desde los cambios en las ordenanzas a los contratos para adaptar los contenedores o comprar bolsas para separar los residuos, en función de la variable elegida.

Austria, Bélgica, Finlandia, Suecia e Irlanda, funcionan exclusivamente con este método y Francia pretende que antes de 2025 llegue a 25 millones de habitantes. Entre las dificultades para su implantación en España, el organismo destaca algunas peculiaridades como el predominio de la edificación vertical. Esto hace que muchos vecinos usen el mismo contenedor, frente a lugares donde están más extendidas las viviendas unifamiliares, con uno por hogar.

Contenedores inteligentes

Para buscar la fórmula «más adecuada», Ecoembes realiza en su 'Circular Lab' de Logroño distintos proyectos piloto, entre ellos la investigación sobre tecnología y comunicación de contenedores inteligentes. Este mismo año pretende probarlos en las calles de Logroño y está realizando gestiones para hacerlo también en la Mancomunidad de la Sierra de Cádiz. Entre las diferentes opciones para la implantación del sistema, la organización considera que la más sencilla sería la identificación del ciudadano con código o tarjeta en el propio contenedor, que «valoraría» las bolsas según su peso o volumen. No obstante, la entidad asegura que probará «todas las tecnologías» posibles.

En España solo siete municipios (Esporles, Benissalem y Porreres, en Baleares; Usurbil, en el País Vasco; y Miravet, Rasquera y Argentona, en Cataluña) trabajan ya en base al «pago por generación», que alguno de ellos denomina «tasa justa». Son núcleos pequeños que suman, entre todos, menos de 40.000 habitantes, por lo que el sistema aún está pendiente de someterse a una auténtica prueba de fuego. La fórmula más habitual es el cobro de una tasa fija, a la que se suma otra variable que se recauda a través de la compra por parte de los vecinos de las bolsas estandarizadas permitidas por el Ayuntamiento. En todos ellos existe una recogida «puerta a puerta» y se rechazan los residuos que vayan en otras bolsas.

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