Gran despliegue de emergencia en Gijón ante la falsa desaparición de un surfista

Una pareja contempla las maniobras del Helimer sobre las aguas de San Lorenzo. / ARNALDO GARCÍA

El Helimer y la Policía Local rastrearon las aguas tras una llamada de alarma. El deportista, finalmente, había salido por su propio pie por la escalera once

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Todo se quedó en un susto. Pasadas las 19 horas de ayer, la torre de Salvamento Marítimo recibió el aviso de un paseante del Muro que afirmaba haber visto a un surfista en problemas a la altura de la escalera nueve. Hasta allí se dirigió el equipo de salvamento del Helimer Cantábrico, buscando primero con lo poco que quedaba de luz diurna, empleando después el foco y, finalmente, la cámara de infrarrojos. Fue a las 20.30 cuando finalmente decidió regresar a base dado que no había rastro del supuesto surfista desaparecido en las aguas.

Fuentes de la torre aseguraron, además, que las condiciones el agua «no eran malas», lo que permitió divisar desde la aeronave basura y otros objetos pero ningún rastro del surfista o de su tabla, motivo por el que se puso fin al operativo. En éste participó también la Policía Local, que trató de hacer indagaciones para comprobar si los surfistas que habitualmente frecuentan la bahía de San Lorenzo echaban en falta a alguno de sus compañeros. Finalmente, se confirmó que el deportista que se encontraba en apuros a la altura de la escalera nueve pudo salir por su propio pie por la escalera once.

Cabe recordar que pese al inmenso operativo que se despliega para atender este tipo de situaciones, los rescates ante el riesgo vital de una persona no suponen un coste para quienes dan la voz de alarma o el propio afectado. Por tanto, en este tipo de casos, los agentes siempre solicitan colaboración ciudadana, muy útil a la hora de evitar falsas alarmas. En este caso, si el surfista se da por aludido y se encuentra a salvo, puede avisar a la Policía de su situación sin que tenga consecuencias. Así, el despliegue se detiene de inmediato y se evitan costes y preocupaciones innecesarias.

En su casa

El dispositivo desplegado en plena playa de San Lorenzo despertó la curiosidad de decenas de paseantes, que se asomaron a la barandilla del Muro para observar las maniobras del Helimer. «Lo más seguro es que esté en su casa y no haya pasado nada. De todas formas, con esta corriente donde habría que buscar es en la zona de San Pedro, no hacia el Tostaderu», explicó un veterano surfista que contemplaba el rescate desde la escalera nueve.

El pasado octubre, el Helimer también debió acudir al arenal gijonés por tres alarmas sobre bañistas en apuros en apenas dos horas. Tampoco hizo falta su intervención directa para rescatarles. Lo habían hecho ya precisamente los surfistas.

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