Gijón declara la guerra a las colillas en las playas

Una mujer sostiene un cigarrillo en San Lorenzo.
Una mujer sostiene un cigarrillo en San Lorenzo. / J. PETEIRO

Un informador recorrerá los arenales de Poniente, San Lorenzo y El Arbeyal para alertar de los daños que provocan los residuos | La empresa de limpieza inicia mañana una campaña y regalará ceniceros para evitar que los restos del tabaco acaben en la mar

S. G. A. GIJÓN.

La colilla del cigarrillo que se apaga y deja en la playa, entre la arena, y que termina acabando en la mar tarda un mínimo de ocho años, y un máximo de doce, en descomponerse totalmente. Durante ese tiempo, va desprendiendo sustancias químicas que contaminan el agua. Esta es solo una de las consecuencias de tirar una colilla a la arena y una de las informaciones que personal de Emulsa (la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano) trasladará a los fumadores dentro de una campaña de concienciación que comienza mañana en las playas gijonesa y que también se extenderá al resto de los usuarios, dado que busca reducir la presencia de cualquier tipo de residuos en los arenales.

Durante seis días, un informador medioambiental recorrerá las playas de San Lorenzo, Poniente y El Arbeyal -de 11 a 14.30 y de 15.30 a 19 horas- para explicar a quienes estén allí la labor que realiza Emulsa. Esta iniciativa busca que los fumadores que arrojan sus colillas a la arena «colaboren» y para animarles se les regalará un cenicero de playa promocional, una iniciativa que ya se llevó a cabo en años anteriores.

Y es que, recuerda Emulsa, los restos de cigarrillos constituyen la principal fuente de basura mundial, incluso por delante de los envases de alimentos, botellas y bolsas de plástico. Una barbaridad de colillas son arrojadas cada año a calles, ríos, bosques y al mar. Unas acciones que tienen una «gravísima» repercusión en el medio ambiente. Algo constatado por diversos informes, entre ellos el elaborado por el doctor José Ignacio de Granda, coordinador del área de tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, y titulado 'Contaminación ambiental por colillas de tabaco. El tabaco de cuarta mano'.

Como ejemplo de la cantidad de restos de cigarrillos que no acaban donde debieran, cita Emulsa que el año pasado 800.000 voluntarios de la ONG Ocean Conservancy peinaron más de 40.000 kilómetros de costa y recogieron más de ocho millones de kilos de basura: las colillas se colocaron en la primera posición, con 2,1 millones de kilos, más del doble que las botellas de plástico.

A diario, Emulsa, destina 53 trabajadores a limpiar las playas y paseos marítimos de Gijón, dentro de un equipo de más de un centenar de operarios que integra el Plan Especial de Limpiezas de Verano.

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