Emulsa lleva a la Ruta de los Vinos su campaña contra las colillas

Dos actores y un informador llamarán la atención de los usuarios de terrazas y bares, donde repartirán ceniceros el viernes

P. LAMADRID GIJÓN.

Los fumadores cambiaron la barra del bar por las terrazas desde la entrada en vigor de la ley antitabaco el 1 de enero de 2011, que impedía encender un cigarrillo en el interior de los establecimientos públicos. Otros se contentan con quedarse a las puertas del local para saciar sus ansias de fumar. Un cambio de hábitos que ha tenido muchas repercusiones. Una de ellas, los restos de colillas en las zonas de marcha.

Por ello, la Empresa Municipal de Servicios de Medioambiente Urbano (Emulsa) desarrollará el próximo viernes, entre las 20 y las 22 horas, una campaña de sensibilización en la Ruta de los Vinos. Con 'Gijón, stop colillas', pretende informar y concienciar a los ciudadanos sobre la problemática derivada de arrojar los cigarrillos al suelo.

Dos actores y un informador medioambiental llamarán la atención de los usuarios de terrazas y bares de la zona «interactuando, repartiendo ceniceros de Emulsa e informando sobre el impacto de las colillas que se tiran al suelo y cómo se puede evitar con un gesto sencillo». Para ello, la empresa colocará seis miniesculturas en forma de colilla con mensajes alusivos a sus repercusiones en el medio ambiente urbano.

Esta será la tercera acción que desarrolle Emulsa este año para abordar las consecuencias que tiene para el entorno y para la higiene urbana esta práctica reprobable. No en vano, es uno de los principales problemas de limpieza junto a los excrementos de perros, según las encuestas ciudadanas.

Actuación en playas

El pasado septiembre, Emulsa realizó, durante seis días, una campaña en las tres playas urbanas para informar a los fumadores y ofrecer medio millar de ceniceros individuales. El objetivo era que los usuarios de San Lorenzo, Poniente y El Arbeyal conocieran los riesgos medioambientales y para la salud que representa el tabaco.

«Un residuo plástico que, si acaba en el mar, puede afectar a los peces y por tanto repercutir negativamente en la salud de todos los ciudadanos, no solo de los fumadores», tal y como explicó entonces José Orduña, coordinador de la campaña y uno de los encargados de repartir los recipientes en forma de cono que se propone usar para tirar los restos de cigarrillos. Sus reducidas dimensiones permiten llevarlos a la playa. Su diseño facilita clavarlos en la arena y, además, cuentan con una tapa que evita se caiga la ceniza.

No es el primer verano que Emulsa distribuye en la calle estos ceniceros de plástico, que llevan grabado el lema 'Gijón, verde nos gusta más'. Cada colilla que queda en la arena tarda entre ocho y doce años en descomponerse y las sustancias químicas que libera en el agua son altamente nocivas. De hecho, una colilla puede contaminar ocho litros de agua de mar y cincuenta de agua potable.

Por otro lado, Emulsa realizó, durante un fin de semana, una acción de marketing de calle en los Jardines del Náutico con una exposición y unas representaciones teatralizadas sobre la repercusión que, en el medio marino, tienen las colillas, en particular, y los desechos, en general.

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