España y Portugal preparan ya un plan de gestión para la sardina en 2018

Alberto López-García Asenjo, ayer, de vacaciones en Gijón. / CITOULA
Alberto López-García Asenjo, ayer, de vacaciones en Gijón. / CITOULA

«La situación es preocupante y no ver los riesgos sería irresponsable», asegura el secretario general de Pesca

E. C. GIJÓN.

Hay pocas capturas en prácticamente todo el caladero Cantábrico y Noroeste; casi ninguna en aguas próximas a Asturias y las que se producen, básicamente en Galicia, son de tamaño escaso y, «salvo en las dos últimas semanas», con menos grasa de lo habitual por estas fechas. La sardina atraviesa un mal momento y el secretario general de Pesca de España, Alberto López-García Asenjo, asegura que «no ver los riesgos sería irresponsable ante una situación que admite como «preocupante».

La Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias ha pedido ya medidas para recuperar el caladero, pero el secretario general de Pesca explica que, aunque aumentar la población de sardina es el objetivo común, una cosa es un plan de recuperación y otra una de gestión. El primero se aplica cuando el problema es estructural y la pesquería entraría en «colapso» si no se aplican medidas no menos estructurales, como una reducción de flota. Un plan de gestión, sin embargo, aplica medidas coyunturales para combatir una situación que se considera también circunstancial. Y esta es, al menos de momento, la actuación que López-García Asenjo considera ahora adecuada para el caso de la sardina.

En ese sentido, según anunció ayer a EL COMERCIO el secretario general de Pesca, España y Portugal, se trabaja ya con vistas a cerrar en noviembre un acuerdo con medidas concretas que presentarían al Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea programado para diciembre, de forma que, si resulta aprobado, entraría en vigor al comienzo de 2018.

Asenjo defiende que el entendimiento con Portugal es necesario y posible. Lo primero, porque las flotas de ambos países participan en una pesquería que tiene como objetivo la misma especie y que tiene zonas de reclutamiento de alevines comunes, de manera que las restricciones que pueda acordar uno solo de los dos países serían muy probablemente ineficaces si no se respetan conjuntamente.

Además, el alto cargo del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente es «optimista» ante la posibilidad de alcanzar un acuerdo porque «si no lo hacemos nosotros, corremos el riesgo de que sea la Comisión Europea quien lo haga. Somos conscientes de que la situación es preocupante, ya celebramos alguna reunión con este objetivo y vamos a tener más cada quince días, aproximadamente. Mi objetivo es tener un acuerdo cerrado en noviembre».

Sobre los términos de ese acuerdo, Asenjo aseguró que España y Portugal tienen ahora un cupo de unas 17.000 toneladas al año, que «hay que ver si es necesario revisar. «También se puede aplicar un máximo diario o semanal por barco, y establecer vedas por zonas, para dirigir las capturas especialmente hacia los ejemplares mayores. Hay distintas posibilidades», añadió.

Unificar los repartos

Si el plan de gestión de la sardina ibérica puede entrar en vigor el próximo 1 de enero, el plazo para reconsiderar el reparto de cuotas por flotas o regiones requerirá, probablemente, un año más, es decir, que estará listo en torno al final del año próximo.

Alberto López-García Asenjo heredó de su antecesor en el cargo los problemas derivados de la desigual distribución de la cuota de xarda y se comprometió a revisar los criterios para adecuarlos mejor a las necesidades socioeconómicas de cada región.

«Lo que pretendo es utilizar los mismos criterios de reparto para todas las pesquerías y no uno para la xarda y otro para cada especie. Tenemos, además, que utilizar parámetros normalizados para garantizar la armonización de las bases de datos. Me gusta comprometer plazos y hablé de 18 meses, de los que ya han pasado tres, pero tampoco quiero que la calidad del estudio que se está realizando se degrade por las prisas», señaló a ese respecto el secretario general de Pesca. Son catorce las normas que están siendo revisadas con la ayuda de entidades como el Centro Tecnológico del Mar (Cetmar), la Federación Española de Estudios de Economía Aplicada o AZTI-Tecnalia, centro tecnológico especializado en investigación marina y alimentaria del Gobierno vasco

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