«Es un espejismo: vienen más, pero el gasto no sube», dice el sector

Los empresarios exigen la programación de actos lúdicos y culturales fuera de la temporada alta para aumentar la ocupación y la rentabilidad económica

CH. TUYA GIJÓN.

Las cifras de Divertia lo dicen: Gijón ha ganado en turistas y pernoctaciones en lo que va de año. A falta de los datos oficiales de agosto, entre enero y julio llegaron a la ciudad 41.664 turistas más que en los siete primeros meses del año pasado. Un crecimiento del 5,4% que permitió vender 175.052 reservas más, hasta superar los 2,9 millones. Y el sector empresarial no lo pone en duda, pero sí reclama «mayor promoción fuera de temporada» para lograr acabar con la temida 'estacionalización'. Como resume el gerente del mayor camping de la región, el municipal de Deva, Tony Amieva. «En Semana Grande todos llenamos, pero de eso no vivimos todo el año. Lo importante es la media de ocupación anual».

Y esa no es buena. En el acumulado del año está en el 44% que, pese a ser la más alta de la región, supone un descenso del 2% en un año. Y es la menor entre las ciudades del norte analizadas por Divertia. Es decir, Coruña, Santiago, Santander, Bilbao y San Sebastián. «La situación en lo que va de año es similar a 2016. No nos quejamos de las fechas puntas, pero la ocupación entre semana es baja», señala Beatriz Cimadevilla. La empresaria hotelera lleva meses advirtiendo de la necesidad de «crear un producto turístico» y ampliar la oferta lúdica y cultural más allá del verano. «Hemos logrado mantener una buena cifra de viajeros tras la Feria», apunta el presidente de la Unión de Comerciantes del Principado, David Argüelles.

Una oferta festiva que, no obstante, debe ser modificada. Al menos, así lo cree José Antonio Díaz Carbajosa. El presidente del Grupo Carbajosa, propietario del Casino de Asturias, confirma que «se ha visto mucha gente, ha habido movimiento, pero acuden a fiestas que tienen gastronomía incluida. Eso se ha notado en un descenso en el consumo en bares y restaurantes».

Por ese motivo, es él quien califica que «estamos ante un espejismo: viene más gente, pero el gasto no sube». No lo hace, al menos, en los establecimientos que están abiertos todo el año en la ciudad. «Pensábamos que, tras un año regular, el verano subiría y podríamos recuperar, pero no ha sido así. No ha habido gasto», asegura Óscar Gavino, presidente de la Unión de Hosteleros de Asturias. Asegura que en bares y restaurantes «el consumo sigue muy ajustado. No sé si ha sido por la lluvia o porque, realmente, el presupuesto del viajero no da para más».

Una lluvia que también aguó las cifras del camping gijonés. Tony Amieva asegura que «este verano ha sido regular. A nosotros nos afecta mucho que llueva: no se utiliza la piscina, el viajero de camping se va, igual que el de autocaravana».

«Somos el motor»

Una lluvia que también preocupa a los hoteles. «La ocupación entre semana, como digo, es baja. Si nos llegan malos días en cuanto a la meteorología, el verano se acaba. Y septiembre es clave», asegura Cimadevilla.

Por eso, pide ella, como los demás, más apoyo a un sector «que es el motor», recuerda Amieva. «Gijón ha tenido un movimiento similar al del año pasado, con visitas desde la ciudad a toda Asturias», certifica Íñigo Fernández, presidente de la patronal asturiana de agencias de viaje: OTAVA.

Un motor que también sustentan los datos de Divertia. En el periodo analizado por Divertia, la rentabilidad media de las plazas hoteleras en Gijón fue de 31,43 euros, la más alta de la región. Oviedo se quedó en una media de 29,93 euros. Sin embargo, quedan las cifras asturianas lejos de las del resto de ciudades de la cornisa. Los ingresos medios diarios por habitación disponible llegaron a 32 euros en Coruña, para superar los 84,5 en San Sebastián. Un abanico que incluye los 36,9 euros de Santiago, los 51,16 de Santander y los casi 59 de Bilbao. «Porque es un espejismo, el gasto no sube», insiste Díaz Carbajosa.

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