Los expositores constantan la mejora en una cita con un inicio «atípico»

Miguel González, gerente de Nissan/
Miguel González, gerente de Nissan

G. P. GIJÓN.

Lo apunta el director de la Feria de Muestras y lo constatan los distintos sectores presentes en la cita: esta edición los buenos resultados «llegan a la mayoría». Las ventas de automóviles culminan «exactamente igual que el anterior, con una media de quince o diecisiete coches diarios. La primera semana fue mejor que la segunda, a diferencia de 2016», indicó el gerente de Nissan, Miguel González. En el sector de los seguros, Santa Lucía finalizó su sexto año en el recinto «volviendo a batir récords, los resultados son cada vez mejores», destacó el gerente Luis Martínez. Además, en el ámbito del mueble la venta «mejora un poquitín», explicó el gerente de Grado Muebles. «Parece que hay algo más de gracia. La gente ha perdido el miedo a preguntar, pero los sueldos no son los de antes y el mueble de calidad sigue con menos público», matizó.

Más boyantes se muestran en otros sectores. «Aumentamos las ventas un 5%. Muy bien, muy bien. Estuvimos con el estand lleno y cerrando ventas hasta el último momento», indicó Ofelia Martínez, jefa de ventas de Thermomix. Martínez indicó además una de las tendencias observadas por los expositores: «Fue una Feria atípica, empezamos muy fuerte la primera semana y luego aflojó en el puente de Begoña. Y en los días finales remontamos». Expositores clásicos de la cita, como los de instrumental doméstico, observan niveles de venta similares a los de anteriores ediciones. «Llevamos viniendo veinticinco años y siempre nos ha ido bien. Las ventas son parecidas, aunque nos gustaría que repuntasen un año, algo que no pasa desde que empezó la crisis», contó José Posada, gerente de Mr. Stove. En esa «mayoría» que incrementa el volumen de negocio no se encuentran puestos de artesanía como el de María Teresa Castro. «Me pegó un bajón del 60%, gente hay y no tengo queja de la organización, lo que veo es que hubo menos excursiones de zonas de los alrededores. Faltaron esas abuelitas que compran para los nietos», reconoció. La restauración, por su parte, es más moderado. «Nosotros siempre tenemos gente porque somos un clásico, el balance está bien pero estuvo más flojo que otros años, los días grandes coincidieron en semana y se notaron», explicó Paula García, de San Martín.

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