Fallece el párroco de Pumarín, el tevergano Luis Díaz Higarza

Luis Díaz Higarza. / M. ROJAS
Luis Díaz Higarza. / M. ROJAS

El funeral por «un hombre de una enorme voluntad y clarividencia» se celebrará mañana en la iglesia de San Miguel

G. POMARADA GIJÓN.

El párroco de San Miguel de Pumarín, Luis Díaz Higarza, fallecía ayer en Oviedo tras meses en los que una grave enfermedad le había apartado de su labor pastoral. Nacido en Teverga en 1950, Díaz Higarza se ordenó sacerdote en 1975 y, a partir de ese momento, comenzaba un largo recorrido que le llevaría por todos los puntos de la geografía asturiana. Panes fue su primer destino, del que partió meses después hacia el occidente, donde se hizo cargo del área de Cangas del Narcea. En esa época completó sus estudios de Teología Moral en la Universidad Pontificia de Comillas. En los ochenta fue destinado a la zona de las Cuencas, en un periplo que le llevó por diversas parroquias de Mieres y Langreo.

Delegado diocesano de Enseñanza Pastoral y Educativa durante trece años, colaboró estrechamente con la parroquia ovetense de Pumarín antes de ser trasladado a Gijón en 2012. Giros del destino, en la villa se ocupó también de otro Pumarín, concretamente de la parroquia de San Miguel. Muy vinculada al colegio homónimo, la comunidad educativa lloraba ayer su muerte. «Su labor en el colegio ha sido fundamental, cuando llegó estaba en crisis y él ha sido decisivo para poner en marcha nuevos proyectos y aumentar el número de alumnos», destacaba ayer el director del centro, Miguel Ángel Campos. «Era un hombre de una enorme clarividencia, muy inteligente y de gran voluntad», ensalzaba.

El funeral por el sacerdote se celebrará mañana a mediodía en San Miguel de Pumarín y, a continuación, su cuerpo se trasladará a Riello, en Teverga, donde se oficiarán otras exequias y se procederá a su sepultura.

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