«No falsifiqué la firma», dice la presunta heredera de parte de la fortuna de Celuisma

Mercedes Rodríguez Chacón, durante el juicio. /  PALOMA UCHA
Mercedes Rodríguez Chacón, durante el juicio. / PALOMA UCHA

El fiscal solicita para Mercedes Rodríguez Chacón un año y medio de cárcel en el juicio repetido por orden del Tribunal Supremo

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

«No me consta que esta mujer, que no me acuerdo cómo se llama, haya convivido alguna vez con mi hermano. Y claramente, la firma es falsa y burda». Celso Luis Fernández Espina, propietario del holding empresarial Celuisma, declaró ayer como testigo en la Sección Octava de la Audiencia Provincial en el juicio por falsedad documental que sienta en el banquillo de los acusados a Mercedes Rodríguez Chacón, quien presuntamente convivió durante 31 años con Manuel Celestino Fernández Espina, el otro socio de Celuisma, fallecido en 2010, y de quién la procesada reclamaba parte de la milmillonaria herencia.

El fiscal solicita para la mujer una condena de un año y medio de cárcel al considerarla autora de la firma que se le atribuye al difunto en un documento en el que le autoriza a la gestión de una ganadería de Quintueles (Villaviciosa). «Es rotundamente falso que yo escribiese esa firma con su nombre, lo hizo él cuando ya estaba muy malo y lo hizo para que fuese a presentar una denuncia en la Guardia Civil porque nos estaban robando en la ganadería, al final no acudí al cuartel y ese papel lo presenté entre otros muchos que presentaron mis abogados por el tema de la herencia», se defendió la acusada.

Acreditó la supuesta relación sentimental con Manuel Celestino explicando que hacían «vida marital social y notoria». «Hasta tal punto que yo entregaba premios del concurso hípico de Las Mestas en calidad de mujer del presidente de Celuisma. Para mí, era mi marido y para él yo era su esposa», señaló.

Mercedes Rodríguez Chacón ya fue juzgada y condenada a cuatro meses de prisión por los mismos hechos. Sin embargo, el Tribunal Supremo estimó íntegramente su recurso y obligó a anular el juicio para volver a celebrarlo basando su decisión en «la ausencia de apariencia de imparcialidad en el caso, no en el hecho de que los magistrados afectados hayan sido instructores de la causa, sino en haber intervenido en esa fase resolviendo un recurso contra una resolución del juez instructor». Así pues, la sentencia sobre el presunto delito de falsedad documental será dictada por una magistrada de la Sección Octava y dos de la Sección Tercera, de Oviedo, quien ayer escucharon las declaraciones de la acusada y de los testigos.

Uno de los testimonios centrales fue el de policía nacional, experto en caligrafía, quien señaló en la sala de vistas que la «firma es a un 90% de posibilidades falsa, no se corresponde con los documentos indubitados de Manuel Celestino. No podemos ser concluyentes, pero para nosotros la firma está realizada por otra persona».

El empresario fallecido tenía una inmensurable fortuna. Natural de Mieres, emigró de joven a Colombia y treinta años después él y su hermano eran propietarios de 23 hoteles repartidos entre España y América Latina. A los de Asturias (Pathos en Gijón y Marsol en Candás) se suman los de Madrid, León, Cantabria o Galicia. El holding familiar cuenta además con complejos turísticos en Cartagena de Indias (Colombia), Cancún (México), Ciudad de Panamá, Isla Margarita (Venezuela) y República Dominicana, entre otros. En 2005 llegaron a tener su propia flota de aviones y dieron el salto al sector aeronáutico con Air Asturias. La compañía pretendía conectar Asturias con México, Venezuela, Panamá y Colombia.

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