La falta de licencia retrasa a junio de 2019 la apertura de la residencia del campus

Infografía de la cafetería de la nueva residencia del arquitecto Martín Lejarraga. / M. L.

El empresario Dionisio Ramos no empezará la construcción del equipamiento hasta tener el permiso definitivo

CRISTINA TUERO GIJÓN.

El retraso del Pleno que aprobará el informe de alegaciones del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGO) -previsiblemente hasta el mes de octubre- tendrá consecuencias importantes para el avance en una de las eternas reivindicaciones del campus gijonés: la residencia universitaria. De una inauguración en septiembre de 2018, se pasará a un estreno de instalaciones en junio de 2019.

El empresario Dionisio Ramos ya lo había advertido: si no tenía licencia definitiva antes del mes de agosto, la apertura definitiva del equipamiento universitario se tendría que retrasar. Y parece que así va a ser. Aunque el leonés, responsable de la adjudicataria Rya Residencias no tiene ninguna nueva información del Ayuntamiento gijonés, según confirmó a EL COMERCIO, ese aplazamiento del Pleno de alegaciones para el mes de septiembre u octubre conllevará irremediablemente un cambio de plazos en la ejecución del equipamiento.

Esto no quiere decir que haya cambiado el interés del promotor por la residencia gijonesa, sino que no habría tiempo material para acompasar el proceso administrativo y constructivo con el horizonte fijado en septiembre del año próximo.

El Ayuntamiento de Gijón ya ha concedido una licencia provisional a Rya Residencias con la que se podrían iniciar los replanteos y dar los primeros pasos. De hecho, ya ha habido diversas catas en el campus gijonés para analizar el terreno sobre el que se sustentará el equipamiento: la parcela ubicada entre la Escuela Superior de Marina Civil y la Politécnica. Pero Ramos ha sido tajante: hasta que no haya una licencia definitiva no se empezará a mover el terreno. Porque el empresario leonés quiere minimizar riesgos y, junto a ello, asegurarse la financiación que conlleva un proyecto de estas características y que, en caso de no tener una autorización municipal firme, no se podría lograr, como él mismo aseguró a este periódico.

224 plazas

La residencia universitaria tendrá una capacidad total de 224 plazas, distribuidas en 74 habitaciones individuales, 68 dobles, ocho estudios y seis habitaciones accesibles.

El rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, destacaba recientemente la importancia de contar con este equipamiento tanto para acoger al alumnado durante el curso universitario como en verano.

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