La federación vecinal califica de «paso de gigante» el nuevo tramo soterrado hacia el oeste

Adrián Arias. / MARIO ROJAS

«Apretaremos al máximo para que las inversiones del plan de vías y el metrotrén sean reales y los plazos dignos», asegura Adrián Arias

M. MORO GIJÓN.

El movimiento vecinal gijonés acogió ayer con «satisfacción y la cabeza bien alta» la decisión del Ministerio de Fomento de eliminar la barrera ferroviaria más hacia el oeste. Una reivindicación histórica «irrenunciable» para el entramado vecinal que llevaba más de 15 años siendo ninguneada por los sucesivos gobiernos de España y que puede elevar ahora la inversión global en proyectos ferroviarios, tanto del plan de vías como del metrotrén, por encima de los 600 millones de euros. Una cifra récord equiparable para poner un ejemplo gráfico al precio de licitación de las obras de ampliación de El Musel (sin contar los ulteriores sobrecostes).

«El escepticismo va en nuestro ADN, pero las pocas alegrías que se tienen hay que celebrarlas y ésta desde es una de ellas; lo haremos sin soltar la pancarta», aseguró ayer el presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de la Zona Urbana (FAV), Adrián Arias. El dirigente vecinal calificó ayer de «primer paso, pero de gigante» que Fomento acepte llevar el soterramiento integral hasta el apeadero de La Calzada. «Aunque la demanda vecinal histórica era llevar el soterramiento hasta Veriña, y no renunciamos a ello a más largo plazo, también somos realistas y somos conscientes de que este tipo de operaciones y procesos encierran una enorme dificultad», reconoció Arias.

Considera Arias que llegados a este punto «es de justicia reconocer el tesón y el trabajo altruista de hormiguita de las entidades vecinales». El joven líder vecinal quiso compartir especialmente su «alegría» con la persona que le precedió en el cargo, Tita Caravera, que fue quien logró aglutinar a partidos políticos de todo el espectro electoral en la misma plataforma que el 13 de marzo de 2015 sacó a la calle a un millar de personas para pedir el final de la parálisis del plan de vías. En su opinión, con el soterramiento de las vías al menos hasta La Calzada se mejora un proyecto que «garantizará intermodalidad y no perpetuará una ciudad partida en dos en la zona oeste».

A partir de ahora avanzó que la tarea de la federación vecinal que preside «se va a centrar en apretar al máximo para que las inversiones anunciadas para el plan de vías y el metrotrén sean reales y los plazos de ejecución de las obras dignos». «También les pediremos a los grupos políticos que estén a la altura y permitan que haya unidad en torno a un proyecto que es estratégico para la ciudad», anticipó.

Arias reconoció que si la federación vecinal gijonesa se compara con las recientes protestas por el soterramiento del AVE en Murcia «hemos tenido una excesiva templanza» con las administraciones sobre las que se ha ejercido «presión». En cualquier caso, advirtió de que «si de ahora en adelante no se ven cumplidas nuestras expectativas vamos a ser los primeros en salir a la calle y movilizarnos».

Arias también tuvo palabras de reconocimiento para el discreto trabajo negociador de la alcaldesa Carmen Moriyón y del concejal Fernando Couto en la consecución de este logro. «Han demostrado capacidad de diálogo y un nivel de interlocución máxima con nosotros . Nos han mantenido informados puntualmente de cualquier novedad al igual que han hecho los ediles David Alonso (XSP) y Aurelio Martín (IU)», indicó.

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