La federación vecinal urbana renuncia a pedir nuevas obras por el retraso en las ya aprobadas

Vista de la avenida de Juan Carlos I, cuyo reasfaltado, aprobado en los presupuestos participativos de 2017, aún sigue sin adjudicar.
Vista de la avenida de Juan Carlos I, cuyo reasfaltado, aprobado en los presupuestos participativos de 2017, aún sigue sin adjudicar. / PIÑA

Las asociaciones se plantan en los consejos de distrito convocados para hacer propuestas a los presupuestos participativos de 2018

IVÁN VILLAR GIJÓN.

Las asociaciones de vecinos de la zona urbana han renunciado a presentar propuestas de inversión para 2018 a través de los presupuestos participativos ante el retraso que acumulan las obras ya comprometidas para 2017. Tras la experiencia del año pasado, en esta ocasión el proceso contemplaba dos vías para la presentación de proyectos.

Por un lado, los ciudadanos, empresas y asociaciones podían hacer propuestas a título particular que debían someterse a una primera criba que solo superarían las que tuvieran más apoyo popular. Esa fase se cerró en julio y solo fue superada por seis de las más de seiscientas iniciativas registradas. Por otro lado, se daba la posibilidad de que cada consejo sectorial y de distrito presentara, previo consenso o decisión mayoritaria de sus miembros, dos peticiones concretas, cuatro en el caso de la zona rural. A diferencia de las propuestas particulares, las de estos consejos pasarían directamente a la votación ciudadana final, que se desarrollará del 28 de septiembre al 21 de octubre.

Tras un aplazamiento inicial hasta después del verano, el pasado martes tuvieron lugar finalmente las reuniones de los cinco distritos del área urbana (Centro, Este, Llano, Sur, Oeste), con la presentación de propuestas para los presupuestos participativos como único punto del orden del día. En ellos las asociaciones vecinales integradas en la FAV se limitaron a entregar a la presidencia, secretaría y resto de miembros de cada consejo un escrito en el que anunciaban su renuncia a participar en el proceso, lo cual justificaban por los «innumerables incumplimientos» por parte del Ayuntamiento con respecto a obras ya comprometidas.

Talón de Aquiles

«El actual equipo de gobierno tiene un problema muy grave que afecta de manera directa a los vecinos: las obras no se ejecutan, o se ejecutan a destiempo, o tarde, o mal, o tarde y mal. Flaco favor haría el movimiento vecinal si nos dedicáramos a tapar el problema que existe en la ciudad con la obra pública, que es el auténtico talón de Aquiles del gobierno municipal. ¿Qué aportaríamos participando en un proceso para solicitar nuevos proyectos con cargo a nuevos presupuestos, en un suma y sigue sin final, si no se cumple con los de años anteriores? No sería inteligente», señala el documento. En él la federación vecinal hace referencia además al creciente malestar de las asociaciones no solo con la ejecución de obras, sino también con «el mantenimiento y la limpieza, aspectos que hasta no hace mucho habían funcionado con normalidad pero que denotan síntomas claros de debilidad».

En algunos consejos sí salieron adelante, rumbo a la votación final de los presupuestos participativos, propuestas de miembros ajenos a la FAV. En el de la zona Sur, por ejemplo, Abierto hasta el Amanecer planteó crear una red de equipamientos juveniles. En el Este el representante designado por la Alcaldía propuso mejoras para una calle de El Coto, pero solo obtuvo un voto a favor (el suyo), frente a seis en contra.

Tras el plantón de esas asociaciones, el PSOE pidió ayer a la alcaldesa «dar un paso al frente y solucionar el problema que existe en la relación entre el Ayuntamiento y el movimiento vecinal».

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