Festejos rechaza renovar a Blachere la luz navideña y hará un nuevo concurso

Arcos de la iluminación navideña instalados por la empresa Blachere y que aún permanecen en la avenida de Manuel Llaneza. / PALOMA UCHA
Arcos de la iluminación navideña instalados por la empresa Blachere y que aún permanecen en la avenida de Manuel Llaneza. / PALOMA UCHA

La empresa francesa pretende obligar al ayuntamiento a aprobar la prórroga de dos años y advierte que, en caso contrario, acudirá a los tribunales de justicia

ANDRÉS PRESEDO GIJÓN.

Era un 'divorcio' más que anunciado. El Ayuntamiento de Gijón tiene decidido no renovar el contrato a la empresa francesa Blachere que, los últimos dos años, ha sido la responsable de la iluminación navideña de la ciudad. La medida, no por esperada, ha causado un considerable malestar en la citada compañía que, según pudo saber EL COMERCIO de fuentes de toda solvencia, anunció que tiene intención de recurrir a los tribunales en defensa, entiende, de sus derechos. Blachere defiende, así lo argumentó ante los responsables municipales, que ha cumplido con lo dispuesto en el pliego de condiciones por el que, hace dos años, se hizo con el contrato de la iluminación navideña en Gijón y, por ende, argumenta que la renovación del mismo por otros dos años más tiene que ser automática. Por contra, el Ayuntamiento de Gijón defiende que ha cumplido de forma estricta lo previsto en aquel concurso, es decir, respetar los dos años que preveía el mismo, pero que no tiene obligación alguna de renovarlo.

Sabido es que el trabajo de Blachere no ha gustado nada a los responsables municipales que, en reiteradas ocasiones, declararon públicamente su decepción por la iluminación navideña de la ciudad. El suspenso era la nota general, tanto del equipo de gobierno como de la oposición municipal. Ahora, con los dos años cumplidos, ha llegado, por lo que parece, el momento de la ruptura total entre ambas partes, aunque todo hace indicar que el asunto puede acabar en los tribunales de justicia si la empresa francesa cumple con su advertencia de que impugnará tanto la convocatoria de un nuevo concurso como la hipotética adjudicación de la iluminación navideña, a expensas del mismo, a otra empresa.

Críticas de la alcaldesa

El principio del fin de la relación entre Blachere y el Ayuntamiento empezó a gestarse a mediados de diciembre de 2016. Era el primer año del contrato. Con los arcos colocados en las calles, el primer teniente de alcalde, Fernando Couto, dejaba clara la opinión municipal: «Las luces de este año no le gustan a la alcaldesa, no le gustan al equipo de gobierno y no le gustan a nadie. Son malas. Me gustaría suprimirlas. No se puede permitir que se hagan las cosas de esta manera». Al día siguiente, toda la oposición municipal utilizaba los calificativos de «sosas», «escasas», «ridículas» y «poco navideñas», entre otros. Así transcurrió la Navidad de 2016, en medio de criticas generalizadas.

Para la pasadas fiestas, Blachere aseguró que había renovado el 70% de la decoración, pero los resultados, en opinión de los responsables municipales, dejaron mucho que desear. La propia alcaldesa les dio, públicamente, un suspenso. Así, la empresa francesa intentó forzar la firma de la prórroga en diciembre. El Ayuntamiento de Gijón, en ese momento, les dio largas, les dijo, hasta después de Reyes. La decisión era, ya entonces, no aprobar la renovación y sacar un nuevo concurso. Ahora se están elaborando las bases. El segundo periplo de Blachere en Gijón ha tocado a su fin, salvo, claro está, que la Justicia diga lo contrario.

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