Las fiestas de prau de Gijón repiten su guion

Las fiestas de prau repiten su guion
Fiesta de prau en Deva, en su versión nocturna, una imagen de archivo. / E. C.

Varias comisiones mantendrán la seguridad al no haber recibido notificaciones

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Las distintas comisiones de festejos de Gijón asisten a la inminente llegada de junio con sensaciones encontradas. Los encargados de organizar las fiestas de prau ultiman estos días los preparativos de las verbenas: desde la contratación de las orquestas hasta las diferentes actividades. La zona rural, sin embargo, se ha encontrado con una propuesta reciente para que sean las propias comisiones las que pongan vallas en el terreno, contraten seguridad privada y, además, se responsabilicen de lo que ocurra en la zona vallada.

Para muchas comisiones, sin embargo, la hoja de ruta no va a ser muy distinta a la de otros años. Ya sea por la falta de recursos o por la ausencia de una notificación oficial desde el Ayuntamiento, la mayoría de las fiestas optan por seguir como hasta la fecha hasta que las bases de esta mejora de seguridad sean «claras para todos». «Todos los años contamos con seguridad privada, aunque no pensamos incrementar los cuatro guardias que tenemos. No nos han llamado de ninguna parte y estamos con algo de incertidumbre», explica Alejandro Carrio, de la comisión de festejos de Mareo.

La comisión de Mareo, cuyas fiestas congregan «más de ocho mil personas en sus días grandes», suele contratar cuatro guardas durante los días de fiesta. Uno para el escenario, otro para la barraca, un tercero en la entrada del prau y otro más que se destina a la gasolinera cercana al terreno en el que se celebra la fiesta. «De todas formas, ¿cómo nos vamos a hacer cargo de lo que hagan ocho mil personas? Podemos vigilar a la entrada, pero no tenemos la capacidad de controlar una cosa tan grande», alega.

Javier González, de la comisión de festejos de Monteana, también se muestra contrariado por la nueva norma municipal. Según explica, en caso de que tengan que incrementar sustancialmente sus gastos en materia de seguridad, «estoy convencido de que la fiesta no podría salir adelante». «No hay dinero, cada vez nos dan menos subvención y la cosa no da para más. En este caso en concreto, no sé hasta qué punto es obligatorio el vallado, a nosotros no nos llamó nadie», sostiene González.

En Castiello, que cuenta con una de las verbenas más multitudinarias del concejo gijonés, sí se contará con vallas de seguridad para sus próximas fiestas. «Lo vemos bien, aunque todavía tenemos que reunirnos con Guardia Civil y Ayuntamiento para comentar el dispositivo», indica José Ramón Suárez, presidente de la comisión de festejos. A su juicio, el asunto pasa por evitar que, como en otros años, menores de edad acaben ingresados en el hospital por intoxicación etílica. «Hay voluntad de cambiar estas cosas porque si no vamos a desaparecer todas», considera.

Ya en registro

Rubén Alonso, presidente de la comisión de festejos de Porceyo, ya ha registrado hace escasos días la propuesta para los festejos y, según reconoce, no han acometido ningún cambio respecto a otros años. «Consultaremos a la Policía qué es aplicable y qué no del tema del vallado, pero con nosotros no ha hablado nadie. Ya pedí el permiso y seguiremos como en otras ocasiones, con un vigilante de seguridad», explica.

Este vigilante, de hecho, solo permanece en la parcela de la fiesta cuando ya está todo recogido. «De todas formas, aplicar nuevas normas de seguridad sería un problema económico, desde luego. De haber sido obligatorio nos habrían avisado desde Divertia», sostiene.

En otros puntos del concejo, ya pertenecientes a la zona urbana, entienden que los cambios en materia de seguridad no afectan al transcurso de su planificación. «Nosotros siempre pusimos seguridad y no nos preocupa. De todas formas, no vamos a hacer nada que no hayamos hecho a no ser que nos lo informen», afirma Cristina Álvarez, de la comisión de festejos de Ceares.

En otros puntos de la ciudad, como Nuevo Roces, la asociación de vecinos mantuvo ayer una reunión con sus socios para valorar la continuidad de las fiestas, cuyo futuro no está definido.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos