El fiscal solicita cuatro años de prisión para el acusado de vender droga delante de su hijo

El menor llamó a la Policía Nacional porque estaba solo en casa y «tenía miedo», ya que unos extraños llamaban a la puerta de la vivienda

P. LAMADRID GIJÓN.

Su propio hijo denunció las presuntas actividades delictivas de su padre. La Fiscalía solicita una condena de cuatro años de prisión para el acusado de vender cocaína en su casa de Gijón, detenido después de que su hijo de doce años llamara a la Policía. El juicio se celebrará hoy en la Sección Octava de la Audiencia Provincial, con sede en la ciudad. El ministerio público sostiene que, al menos durante 2016, el procesado se dedicaba a vender sustancias estupefacientes en su domicilio. El 28 de noviembre del año pasado, agentes de la Policía Nacional acudieron al domicilio después de que el menor, que convivía con él, llamara a la sala del 091.

En la comunicación telefónica, el niño denunció que su padre se dedicaba a vender droga en casa. Los agentes que se desplazaron al lugar de los hechos encontraron en la vivienda 1.900 euros en billetes, así como unos envoltorios de plástico con cocaína y una báscula de precisión. Asimismo, hallaron, en la habitación del acusado, un papel con distintas anotaciones que reflejaban nombres y cantidades procedentes de la venta de estupefacientes. Fue el propio menor quien indicó a los policías dónde guardaba la droga su padre.

Multa de 12.000 euros

El propio menor indicó a los agentes el lugar en el que su padre guardaba la cocaína

Según el escrito de la Fiscalía, las sustancias alcanzarían en el mercado ilícito los siguientes precios: 50,84 gramos de cocaína con una riqueza en cocaína base del 83% se venderían por 6.187 euros; y 14,75 gramos de cocaína con una riqueza en cocaína base de 83,1%, por un total de 1.797 euros. La acusación pública considera que los hechos son constitutivos de un delito contra la salud pública, relativo a sustancias que causan grave daño a la salud, por el que solicita una pena de cuatro años de prisión y una multa de 12.000 euros, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de un día de privación de libertad por cada cien euros no satisfechos.

Los hechos tuvieron en una vivienda de la zona centro, donde el menor vivía con su padre. El pequeño, que estaba solo en casa, llamó por teléfono al 091 «porque tenía miedo», ya que «unas personas extrañas estaban llamando a la puerta, pero no se atrevía a abrir porque no las conocía», según explicaron fuentes policiales tras la detención del acusado, que entonces tenía 51 años. Fue arrestado en su lugar de trabajo y en su presencia se realizó un registro en su domicilio, donde se hallaron las sustancias estupefacientes y el resto de elementos incriminatorios que recoge el escrito del fiscal.

La custodia, para el abuelo

En dependencias policiales se confirmó con el 'drogotest' que se trataba de cocaína, por lo que fue trasladado a los calabozos de la Comisaría de El Natahoyo. El arrestado tenía antecedentes por malos tratos y tráfico de drogas. El niño, «que se encontraba en perfecto estado de salud», quedó entonces bajo la custodia provisional de su abuelo materno. La Policía Nacional informó de lo ocurrido a la Fiscalía de Menores para que iniciara las investigaciones pertinentes y determinar así la situación en la que se encontraba el pequeño.

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