Una fototeca que crece a toda máquina

Locomotora de vapor en el puerto de El Musel en 1975. / ANÓNIMO

El Museo del Ferrocarril suma un millar de imágenes a sus fondos documentales

MIGUEL ROJO GIJÓN.

El director del Museo del Ferrocarril, Javier Fernández, presentó ayer las últimas adquisiciones de la fototeca del equipamiento, alrededor de un millar de imágenes compradas este año o fruto de donaciones que suponen un importante testimonio histórico del devenir del transporte ferroviario y la industria asturiana a lo largo de los últimos cien años. «Hay de todo un poco, desde lotes que vienen de fuera de España a imágenes locales. Rescatamos todo lo que encontramos relacionados con el ferrocarril en Asturias, lo que nos permite rescatar además la historia de la minería, la industria y los puertos», relató. La más antigua de las imágenes es de 1910 y la más moderna de este lote, de 1975. «Eso no quita que no compremos imágenes de fuera de Asturias, con especial hincapié en el área Cantábrica y León, pero también otras que por su interés sean interesantes para el museo», detalló. Con estas nuevas imágenes la fototeca supera ya las 100.000, «pero también tenemos bibliografía y documentos», apuntó. También hubo lugar para las anécdotas. Por ejemplo, la de que «se puede ver en su plenitud a través de fotógrafos normalmente extranjeros cómo eran en realidad los trenes y las estaciones», porque en España, de aquélla, se trabajaba sobre todo en blanco y negro. «Descubrimos, por ejemplo, en una dipositiva de 1961 el color en el que estaba pintada la estación de Collanzo, en Aller, que era rosa», explicaba.

Exposición en 2018

Los fondos de la fototeca pueden consultarse bajo petición previa y para el próximo año serán la base de «una gran exposición de fotos inéditas, muy importante», adelantó el director. Los fondos se componen de «fotografía documental por parte de las propias empresas, imágenes de aficionados, otras que son personales de los ferroviarios y de los trabajadores y también otras de carácter más profesional, para postales, carteles...».

Fernández explicó que, además, están formando «un corpus de imágenes de la vivienda obrera en Asturias», pues también desde el Museo se gestiona la Ciudadela de Capua. Un equipamiento que, anunció, «abrirá en breve sus puertas» tras la reforma a la que está siendo sometido. Una reorganización completa que incluirá un nuevo discurso expositivo, con la recreación de una de las viviendas, tras un trabajo de mantenimiento «para garantizar que el espacio quede a disposición de gijoneses y visitantes durante unos cuantos años», avanzó.

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