La fundación reclama un patio para los usuarios del centro de baja exigencia

Contar con este espacio exterior «mejoraría la autoestima de los transeúntes» y reduciría los problemas de ruido y altercados en la calle

P. L. GIJÓN.

«Una de las cosas que nos faltó en la obra fue un patio para el centro de baja exigencia». El presidente de la Fundación Albergue Covadonga, Lorenzo Mariñas, asegura que un espacio exterior conllevaría grandes beneficios para los usuarios de este servicio, que establece medidas menos rígidas que las del Albergue Covadonga para acceder a él. Son personas que viven en la calle, que no aceptan atenerse a normas y cuyo comportamiento es más imprevisible que el de las personas alojadas. Así que, de repente, pueden querer fumar en plena noche y dentro del centro no pueden hacerlo, de modo que se ven obligados a salir a la calle para hacerlo y esto suele generar problemas de ruidos. La presencia de estos usuarios en la vía pública, donde consumen alcohol de manera habitual, termina en altercados con frecuencia.

Testigos de ello son los vecinos de Laviada, donde se ubica el Albergue Covadonga, en una zona que es más visible desde el reciente derribo de las naves anexas, abandonadas. Estos conflictos se reducirían notablemente si contasen con un patio, dentro del recinto del edificio, para tener sus ratos de esparcimiento. «Además, mejoraría su autoestima. Los que tenemos en casa no nos damos cuenta de lo que es, por ejemplo, ir al cuarto de baño», apunta Mariñas. Cuando se hizo la ampliación del albergue, que culminó a principios de 2016, «no hubo posibilidad de construir este patio, pero el edificio contiguo está vacío y no habría problema», asegura. La pelota está ahora en el tejado de la Fundación Municipal de Servicios Sociales. En cualquier caso, está satisfecho con las instalaciones y los usuarios también: «Están encantados».

El centro de baja exigencia tiene un aforo para 48 personas, en horario diurno, y para 18 durante las noches. En 2016, pasaron 204 usuarios por las instalaciones durante el día para hacer uso de la lavandería (diez lavadoras diarias), los aseos y las duchas (28 servicios cada día) y la atención personalizada (10.043 atenciones que incluyen gestiones de diferentes tipos). Otros 275 estuvieron en el centro de baja exigencia en horario nocturno, que incluye un servicio de refrigerio (bebidas y tentempié) con una media de ocupación de quince personas por noche. El albergue también cuenta con un módulo de alojamiento para familias en situación de emergencia. Se trata de un espacio totalmente equipado con capacidad para entre cuatro y seis personas. El año pasado, cinco familias fueron atendidas en este servicio (once adultos y seis menores). Respecto a la casa tutelada para la incorporación social, fue utilizada por quince usuarios.

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