El fútbol base se rebela contra el «leonino» convenio para el uso de los campos públicos

Equipos del Arenal entrenan en los campos de fútbol del Tragamón, en una imagen de archivo.
Equipos del Arenal entrenan en los campos de fútbol del Tragamón, en una imagen de archivo. / DAMIÁN ARIENZA

Los presidentes del Roces, Manuel Rubio, Arenal, Montevil y Llano 2000 consideran «inaceptable» el proyecto de Foro y buscan apoyo en la izquierda

ANDRÉS PRESEDO GIJÓN.

El contencioso entre la mayoría de los conjuntos de fútbol base de Gijón con el equipo de gobierno municipal lleva camino de entrar en «vía muerta» y de prolongarse en el tiempo sin que se vislumbre un acuerdo de consenso. El último punto de fricción se centra en la pretensión del concejal de Deportes, Jesús Martínez Salvador, de que todos los equipos, de forma unitaria, suscriban un nuevo convenio de uso de las instalaciones municipales que, a entender de buena parte de los presidentes de los clubes afectados, recoge en su articulado unas condiciones «leoninas e inaceptables».

Por ello, después de semanas de estudio y análisis del documento municipal y con el paréntesis del verano de por medio, los clubes han vuelto a la carga y lo hicieron ayer en una entrevista celebrada en el Ayuntamiento de Gijón en la que estuvieron presentes los presidentes de los equipos Manuel Rubio, Arenal, Roces, Montevil y Llano 2000. Al cambio, más del sesenta por ciento de los equipos de fútbol base que, en la actualidad, utilizan instalaciones municipales.

Por parte política, escucharon las quejas y las reivindicaciones de los representantes de los equipos, los portavoces de Xixón Sí Puede, Mario Suárez, y de Izquierda Unida, Aurelio Martín, además del concejal del PSOE José Ramón García. El objetivo de estos equipos es tratar de canalizar, a través de la oposición municipal, unas condiciones más ventajosas en los nuevos convenios. A su entender, en las que ahora pretende sacar adelante el Patronato Deportivo Municipal, «para nosotros todo son obligaciones y no se nos concede ningún derecho».

Varios son los artículos que el Ayuntamiento pretende aplicar en los nuevos convenios que han causado un gran malestar entre los representantes de los clubes citados con anterioridad. Según aseguraron a este periódico, la 'palma' se la lleva el artículo dos, que establece que el Ayuntamiento tendría derecho a expulsar al equipo que esté utilizando uno de los campos municipales, sin falta de justificación alguna, solo con un aviso previo de apenas dos semanas y, además, sin la posibilidad de que el equipo expulsado pueda presentar reclamación alguna por esa medida ni, por supuesto, pedir indemnización o reparación de daños.

Aún admitiendo que se trata de instalaciones municipales, los presidentes del Manuel Rubio, Arenal, Roces, Montevil y Llano 2000 consideran que esa pretensión municipal es «inaceptable» y que el Ayuntamiento intenta olvidarse, a su entender, de que los equipos también hicieron mejoras en sus instalaciones con medios propios, además de con su esfuerzo personal, y eso no pueden tratar de liquidarlo desde el Patronato Deportivo Municipal abriendo la puerta a posibles «expulsiones a la brava».

Fútbol americano al Tragamón

Los presidentes de los citados equipos van a elaborar un texto alternativo al convenio puesto sobre la mesa por el concejal delegado de Deportes, Jesús Martínez Salvador, en el que pretenden «enmendar» buena parte del articulado y, con la entrevista de ayer con los representantes de Xixón Sí Puede, PSOE e IU, buscan el necesario apoyo político de la oposición municipal para frenar las pretensiones del equipo de gobierno de Foro.

Después de meses de negociaciones con los equipos de fútbol base de la ciudad, aún no se ha logrado, pues, un punto de acuerdo para la gestión de los campos de titularidad municipal. La pretensión inicial era acabar con la exclusividad de uso de ocho equipos y la pretensión de que otros conjuntos de la ciudad pudieran acceder al uso de los campos públicos. La realidad es que han sido muy pocos, «nos sobran dedos de una mano», dicen, los que han optado por entrenar en «campo ajeno». Incluso el Ceares que, inicialmente, iba a acudir al campo del Tragamón, ha renunciado. Ahora, el Patronato pretende encajar en su lugar a un equipo femenino de fútbol americano.

La guerra, pues, sigue abierta y los presidentes de los clubes están dispuestos a llevarla hasta sus máximas consecuencias, «desde la presión en la calle hasta los tribunales, si fuera necesario», aseguran. De momento, presentarán un documento de convenio alternativo. En el aire sigue la posibilidad de 'devolver las llaves' al Ayuntamiento.

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