«A la gente le choca que mi profesión sea la informática y me guste la tonada»

Lorena Corripio, en el paseo de Begoña. / DANIEL MORA

Lorena Corripio Ganadora en la categoría de voces femeninas absolutas | Con éste ya son ocho los premios consecutivos que ha cosechado la colunguesa en el XXXVII Concurso de Canción Asturiana

LORETO BARBÓN GIJÓN.

Tradición y modernidad son dos conceptos diferentes pero totalmente miscibles. Lo demuestra cada día la colunguesa Lorena Corripio (Carrandi, 1980), quien compagina su trabajo de informática con la afición por la tonada. Las horas de ensayo y el afán de aprendizaje han sido fundamentales para la intérprete que hace unos días se llevó el octavo premio consecutivo del Concurso de Canción Asturiana organizado por EL COMERCIO. Un certamen que este año alcanzó su trigesimoséptima edición y al que Corripio asistió, antes que como cantante, como espectadora.

-¿Cuándo empezó a interesarse por la tonada?

-El gusto por esta rama del folclore me viene de familia. Mi abuelo, por parte de madre, siempre cantaba canciones asturianas cuando estaba trabajando por la aldea. A mi abuela le gustaba más la copla, pero también la música de aquí. Cantaban muy bien los dos y, de hecho, a mi madre también le gustaba la tonada porque era lo que oía en casa. Es algo que fue de generación en generación y creo que por eso me gusta tanto. Mi abuelo y mi madre me llevaban a ver este mismo concurso cuando era pequeña. Un buen día conocí a Ismael Tomás, que fue quien me animó a dar el paso para meterme de lleno en el mundo de la tonada y, desde entonces, ya llevo catorce años cantando.

«Mi abuelo y mi madre me llevaban a ver este mismo certamen cuando era pequeña»

-Y con mucho éxito, pues ya son ocho victorias consecutivas en este concurso. ¿Lo esperaba esta vez?

-Siempre sorprende y eso es muy gratificante. Hay que cantar y hacer las cosas igual de bien habiendo ganado con anterioridad o no. Para poder conseguir un premio, sea cual sea, hay que cantar, pasar la primera fase, llegar a la final y, sobre todo, gustar al oyente. Este premio es un reconocimiento a lo que sabes, a todas las horas de ensayo y a la participación en otros concursos. Es la recompensa a todo el esfuerzo y al trabajo diario que requiere la tonada.

-¿Cómo se preparó para este concurso?

-Igual que para cualquier otro. Tienes que elegir las canciones que puedas interpretar mejor en función de cómo notes la voz ese día. La verdad es que en los certámenes suelo cantar prácticamente lo mismo. A un concurso tienes que llevar lo mejor que tengas, es decir, lo que más cantas.

-¿Cree que puede llegar un momento en el que se aburra de algunas canciones?

-En absoluto. Hay un repertorio muy amplio y también gente que se anima a componer sus propias canciones. Pero a los concursos hay que ir a asegurar y la clave está en llevar temas que te den confianza y con los que te sientas a gusto, porque solamente el hecho de pensar en que el público y el jurado van a estar pendientes de dónde vas a fallar... eso ya es mucha presión añadida.

-¿Cómo se deshace de esa presión y los nervios antes de cantar?

-Para eso es muy importante la relación que tengas con los compañeros. Nos conocemos todos y somos como una pequeña familia. Estamos concursando, sí, pero eso no quita que nos llevemos bien. Además, para nosotros es motivo de orgullo que haya tanta gente joven a la que le guste la canción asturiana, porque son nuestra cantera y el futuro de la tonada. Algo tradicional que contrasta con mi trabajo, pues yo soy informática y a la gente le choca que, con mi profesión, me guste la tonada, pero yo pienso que la tradición no tiene por qué estar reñida con lo moderno. Una cosa es la profesión y otra la afición.

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