La estación de Gijón, operativa en 2024

El secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, entra a la reunión del consejo de administración de Gijón al Norte en presencia de la alcaldesa Carmen Moriyón, Fernando Couto y José María Pérez. Gráfico
El secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, entra a la reunión del consejo de administración de Gijón al Norte en presencia de la alcaldesa Carmen Moriyón, Fernando Couto y José María Pérez. / DANIEL MORA

Fomento prevé iniciar las obras en 2019 y reactivar en paralelo el metrotrén | Los socios de Gijón al Norte aprueban la reformulación financiera del plan de vías, que garantiza su ejecución sin depender de las plusvalías

MARCOS MORO GIJÓN.

El Ministerio de Fomento trabaja con la previsión de que los trenes llegarán a la nueva estación intermodal que se construirá delante del Museo del Ferrocarril en 2024. Las primeras obras arrancarían en 2019 y sumando los plazos previos de estudios y elaboración de proyectos todas las actuaciones relacionadas con el soterramiento ferroviario tardarían en materializarse alrededor de «seis años y medio». A este cronograma le dio ayer carta de naturaleza el secretario de Estado de Infraestructuras y presidente de Gijón al Norte, Julio Gómez-Pomar, al término de una reunión del consejo de administración que ha abierto una nueva etapa en el devenir del principal proyecto ferroviario que tiene pendiente la ciudad desde hace 15 años. Una reunión en la que Ministerio de Fomento, Principado y Ayuntamiento aprobaron conjuntamente la reformulación financiera del plan de vías que, sustentada por una aportación a fondo perdido de 140 millones del Gobierno central, garantiza la ejecución de las obras sin depender como hasta ahora de la venta de parcelas del 'solarón'.

El Gobierno regional, que estuvo representado por el director general de Infraestructuras José María Pertierra, sumó su voto al de los otros dos socios de Gijón al Norte confirmando el cambio de criterio con este proyecto del Principado que anunció el nuevo consejero Fernando Lastra y que, por tanto, acaba tras dos años con el debate sobre la ubicación de la estación intermodal.

El nuevo reparto de las obligaciones económicas de cada administración quedará plasmado en un nuevo convenio que firmarán los tres socios en los próximos meses y que sustituirá al obsoleto de 2002, vigente desde la creación de Gijón al Norte. El coste estimado del nuevo proyecto para el plan de vías es de 475,87 millones de euros de los que están pendientes de ejecutar 403,51 millones.

Restados los 140 millones de la aportación extraordinaria de Fomento, que irán íntegros para sufragar la estación de cercanías, quedarán 263,35 millones que serán asumidos por los socios según su porcentaje de capital en la sociedad de integración ferroviaria. Ayuntamiento y Principado tienen el 25% así que les corresponde hacer frente a unos pagos de 65,8 millones de euros en un periodo de siete años. La cifra iría bajando en función de que se obtuvieran ingresos por la venta de suelo. De hecho, Fomento estima que las plusvalías inmobiliarias podrían alcanzar los 214,70 millones de euros si se logra dar salida a todas las parcelas y ello reduciría el déficit final de la operación a 58 millones a repartir entre tres.

El nuevo convenio de Gijón al Norte también recogerá el compromiso de Fomento de correr con el 50% de los gastos de la estación de autobuses (30 millones) y el desvío de los colectores (16,9 millones).

Además de este convenio otra de las tareas fundamentales que se pondrá en marcha a partir de ahora será la modificación del plan especial que forma parte del planeamiento urbanístico de la ciudad desde hace casi una década para dar encaje al nuevo emplazamiento de la estación intermodal y redistribuir toda la edificabilidad entre la avenida Príncipe de Asturias y el Museo del Ferrocarril. De ello se encargará Gijón al Norte, aunque tendrán que dar su visto bueno al resultado final tanto Ayuntamiento como el Principado.

Gómez- Pomar también aprovechó su estancia en Gijón para reiterar el compromiso de Fomento de invertir 313,66 millones de euros para reactivar todas las obras pendientes del metrotrén (equipar el tramo ya ejecutado hasta Bernueces y prolongarlo hasta Cabueñes con tuneladora). Unas obras que aseguró que se realizarán de forma paralela a las del plan de vías para agilizar los tiempos.

Los concejales del PSOE, José María Pérez, y de Xixón Sí Puede, David Alonso, se abstuvieron por la falta de concreción de la nueva propuesta. Además pidieron que se incluya en los estudios venideros la valoración de posible coste de tapar con una losa hasta La Calzada.

Las características técnicas más destacadas del proyecto de soterramiento al que ayer se dio el espaldarazo definitivo son las siguientes. Un único operador ferroviario circulará por el túnel del metrotrén existente. Fomento ha decidido que sean la cercanías de ancho ibérico (Renfe), que tendrán que cogerse a 21 metros bajo la superficie, cota a la que se tienen que construir los dos andenes para enlazar con el corredor ferroviario suburbano. La propuesta define, asimismo, que llegarán a su estación término, a ocho metros bajo el suelo, seis vías para los trenes de larga distancia y todas las líneas que venía explotando Feve (ancho métrico), incluidas las cercanías y el Transcantábrico.

El edificio de la estación intermodal tendrá unos 2.400 metros cuadrados de ocupación en planta, con tres niveles subterráneos y uno a cota 0 para el vestíbulo principal.

Fomento plantea soterrar completamente todas las vías a 460 metros entre el Palacio de Justicia -el solar de la antigua fábrica de Bohemia Española- y la cabecera del Museo de Ferrocarril. Únicamente ese tramo llevaría, en principio, cubierta o tapadera. Del Palacio de Justicia hacia La Calzada y Tremañes se define una zona en la que los trenes se adentrarían en la ciudad en trinchera o con pantallas a cielo abierto.

La estación de autobuses que se proyecta ocupará unos 8.500 metros cuadrados, se situará adyacente a la playa de vías a cota -5 aproximadamente y con acceso de los viajeros sin pasar por los andenes de trenes, ya que tendrá un vestíbulo independiente dentro del edificio intermodal. Contará con 30 dársenas y parte de su estructura se situaría debajo de la calle Sanz Crespo. Se propone, asimismo, una zona de aparcamiento situado debajo de la estación de autobuses, a cota -8 metros, y que daría cabida a unas 340 plazas.

Fotos

Vídeos