808 gijoneses reciben ayuda de emergencia por su «situación de necesidad excepcional»

El 40% de los beneficiarios no tiene ningún tipo de ingreso. Servicios Sociales recibió 255 peticiones menos que el año anterior

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Los famosos brotes verdes que anuncian la salida de la crisis parece que no prenden en muchos lugares de la ciudad. Todavía es muy elevada la cifra de personas que necesita el respaldo de la Administración para poder cubrir sus necesidades básicas. La Fundación Municipal de Servicios Sociales es un lugar de referencia para aquellos que requieren de amparo. Entre las prestaciones para favorecer la inclusión que otorga la entidad, figuran las ayudas de emergencia social y de apoyo a la integración. El año pasado, 808 personas fueron beneficiarias de ellas, 255 menos que en 2015. El 40,4% de ellas (327 ciudadanos) dispone de cero ingresos, según se recoge en la memoria de la fundación. Asimismo, el 18,9% (153 personas) tenía unos ingresos familiares de entre 38 y 200 euros; el 25,3%, es decir, 205 titulares de las ayudas cobraban entre 201 y 400 euros; el 12,5% (101 beneficiarios) percibían entre 401 y 504 euros, mientras que el 2,7% restante (22) contaba con entre 505y 718 euros para pasar el mes.

Las ayudas de emergencia están destinadas a dar respuesta a situaciones de necesidad excepcionales, «vinculadas con frecuencia a hechos críticos que alteran el ciclo vital de las personas y las familias», por lo que se conceden con carácter puntual. Mientras que las ayudas a la integración son periódicas y están enmarcadas dentro de una metodología de trabajo de atención integral que pretende potenciar los propios recursos y capacidades de los destinatarios.

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De las 808 personas que obtuvieron ayudas de emergencia social y de apoyo a la integración (9% y 91%, respectivamente), 532 eran mujeres y 276 hombres. Según la memoria de Servicios Sociales, predominan los modelos de familia nuclear -padres e hijos- y monoparental -con un solo progenitor- «albergando al mismo número de familias en ambos tipos (268 familias), seguido de las unipersonales (246) y de las extensas (26).

La mayoría, españoles

Respecto a los barrios de procedencia de estos beneficiarios, el 25,5% de las solicitudes de ayudas económicas fueron tramitadas en las Unidades de Trabajo Social (UTS) de Gijón Sur (este distrito comprende Pumarín, Montevil, Contrueces, el Polígono, Nuevo Gijón, Santa Bárbara, Perchera-La Braña, Roces y Nuevo Roces). El Llano (20,6%) y la zona centro (14,1%) le siguen en número de peticiones tramitadas. Respecto a su procedencia, la mayoría de las familias, en concreto el 65,9%, eran originarias de España. Los siguientes puestos los ocupaban los núcleos familiares procedentes de Marruecos (el 5,6%), Ecuador (3,7%), República Dominicana (2,9%), Rumaría y Colombia (ambas con un 1,9%).

El dinero otorgado en virtud de las aportaciones de emergencia se destinó a costear gastos ordinarios y extraordinarios (luz, gas, comunidad, servicios funerarios básicos...) y a ayudas de primera necesidad, es decir, «vales de alimentos para afrontar situaciones muy puntuales, generalmente durante periodos muy cortos de espera hacia la obtención de prestaciones más integradoras, como la ayuda a familias», según la información facilitada por Servicios Sociales. Precisamente, casi todas las subvenciones concedidas a núcleos familiares se lleva el grueso del dinero reservado por Servicios Sociales a las ayudas a la integración. Solo una pequeña parte se otorga a las ayudas a la infancia «para menores en proceso de intervención desde las Unidades de Trabajo Social, destinadas al abono de recursos y servicios (ludotecas, guarderías...), así como a la atención bucodental a través de la Clínica Odontológica Universitaria».

En 2016, la fundación realizó un gasto de 1,12 millones de euros en ayudas de emergencia e integración, lo que supone 463.000 euros menos que el año anterior. Para justificar este recorte, Servicios Sociales subraya, en su última memoria, que «se debe tener en cuenta que se viene produciendo un descenso de la demanda al haberse agilizado la tramitación del salario social básico», recurso que sale de las arcas del Principado. En 2015, ya se había producido una merma de 672.153 euros respecto a 2014 en este apartado.

Becas de comedor

Pero no son las únicas ayudas que concede la fundación. Destacan también las becas de comedor escolar, dirigidas a alumnos de Infantil y Primaria. El año pasado, 2.706 niños y sus familias se beneficiaron de ellas. 2.556 fueron para costear los gastos del comedor y las 150 restantes para sufragar los costes de atención temprana (también llamado servicio de 'madrugadores'). El presupuesto total fue de 1,5 millones, 186.200 más que el curso anterior. Además, concedió 444 ayudas de 300 euros cada una a familias con dificultades económicas y menores a su cargo.

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