Los Gijonudos llevarán al Jovellanos «lo nunca visto»

Los Gijonudos llevarán al Jovellanos «lo nunca visto»

La charanga más veterana de la ciudad promete novedades para el concurso local, del que fueron primeros ganadores en 1988

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Después de un 2017 de transición, engrase y puesta a punto, Los Gijonudos quieren que este sea su año. Tras 26 años sin participar en el Concurso de Charangas -aunque siempre presentes en los desfiles y la animación de calle-, este grupo, el más antiguo del antroxu gijonés, se reinventó para subirse de nuevo a las tablas del Jovellanos. «El año pasado fue un poco de aterrizaje. Lo había dejado Vicente, un histórico del antroxu de la ciudad, y lo cogimos prácticamente de cero, llegando casi al límite en todos los aspectos al concurso», relata Javier Blanco, presidente de la charanga.

En esta ocasión, sin embargo, el panorama es bien distinto. Ya con más tiempo y una estructura mejor engrasada, el «salto de calidad» respecto al año pasado promete ser considerable. «Estamos mejor organizados y tenemos una propuesta más ambiciosa, desde luego. Hemos invertido en percusión, los bailes están más trabajados y la puesta en escena será mucho más interesante», resume Blanco. Y puestos a dar el do de pecho, Los Gijonudos traerán dos novedades «nunca vistas en el concurso del Jovellanos». Sobre ellas, como no puede ser de otra forma, ni una palabra. «Ya lo afirmamos en la entrega de premios del pasado año y así lo haremos», zanja el presidente de la charanga.

Componentes:
42 integrantes forman Los Gijonudos, que cuentan con miembros de toda la ciudad.
Preparativos:
los ensayos han tenido lugar una vez a la semana en el colegio Río Piles desde octubre.
Temática:
para este año, la charanga promete dos novedades «nunca vistas» en el concurso.
Galardones:
el primer concurso de charangas, en 1988, se lo llevaron Los Gijonudos. Los tres años siguientes quedaron en segundo lugar.

Para sorprender a los gijoneses, la charanga contará este año con 42 integrantes, con una representación de casi todos los puntos de Gijón. El espectáculo, explican, se lleva fraguando desde el pasado octubre en el colegio Río Piles, todo un proceso en el que han ideado y materializado desde los disfraces hasta las canciones. «Hemos creado una historia con desarrollo y final bastante sorprendente. Muy volcado en las letras y algo menos en la percusión, así que esperemos que guste», subraya Blanco.

Conscientes del gran nivel de esta XXXI edición del Concurso de Charangas, «con formaciones con mucho músculo y trayectoria», el camino de Los Gijonudos está enfocado a recuperar lo demostrado en las primeras ediciones del certamen. No en vano, lograron su única victoria en 1988, cuando el certamen se celebraba en Begoña y el «charanguismo» apenas empezaba a organizarse. Le sucedieron los segundos premios del 89, 90 y 91 y, desde ese momento, sin presencia hasta el pasado año.

Hace un año, para su regreso, recrearon una divertida historia ambientada en el paseo del Muro. En él, bicicletas, policías y paseantes formaron un pequeño teatrillo que llevó la carcajada al público del Jovellanos. El reciclaje y los problemas de movilidad fueron, asimismo, dos temas clave en sus letras: «Estás cabreado tras el camión: y es que aquí en Gijón, quién no aguantó alguna retención».

Después de la actuación y el pasacalles, Los Gijonudos finalizaron el concurso en noveno lugar, un «muy buen resultado» atendiendo a las circunstancias especiales con las que se presentaban. La clasificación, sin embargo, pasa a un segundo plano durante estos días. La ilusión por los festejos y el tiempo empleado junto a los compañeros de charanga, explican, vale todas las horas invertidas durante los últimos cinco meses. «Lo más importante, estés en concurso o no, es pasar un rato genial, que a eso vamos». Lo siguiente, seguir escribiendo historia tal y como la empezaron.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos