«No siempre 'lo de casa' es saludable»

Ana González, con su sonrisa, ante la báscula.
Ana González, con su sonrisa, ante la báscula.
Ana González Palma - Experta en comida Sana

En la tienda La Osa llevan veinte años invitando a comprobar que no solo en verano es bueno comer sano

P. A. MARÍN ESTRADAGIJÓN.

En las antologías del ripio publicitario seguramente encontraremos más de un ejemplo en el que 'verano' rime con 'sano' y más de dos si a la segunda añadimos el verbo comer. ¿Alguna vez lo oímos o es solo producto de los sofocos del estío ese posible consejo: «En verano, come sano»? ¿Realmente pudo haber un publicista tan poco dotado para el ingenio versificador? Se lo preguntamos a Ana González Palma (Gijón, 1962) delante del mostrador de la tienda La Osa, especializada en comida y vida sana, y ella se ríe: «En verano más bien hay gente que se hace ciertos propósitos de enmienda, como hay quien se los pone al empezar el año. Y no hará falta decir que con escasas probabilidades de éxito. Lo cierto es que deberíamos plantearnos cada día qué comemos y si verdaderamente sabemos lo que comemos», señala.

En la tienda que comparte con otras tres cómplices de trabajo e inquietudes naturistas, además de vender productos saludables, se informa «sobre todo de las alternativas que existen a los productos convencionales y de por qué merece la pena a veces pagar un poco más para comer mejor». Acto seguido nos tranquiliza: «Tampoco queremos convencer a nadie, simplemente mostrar lo que hay y que está ahí». Y basta echar un vistazo (realmente se necesita algo más de tiempo y atención) a las existencias de La Osa para comprobar que lo que hay y está ahí es mucho y para todos los gustos: hortalizas y frutas de cultivadas sin ayudas químicas, legumbres y especias a granel, hamburguesas para vegetarianos, chocolatinas para veganos y embutidos de carne ecológica para quienes no practican lo uno ni lo otro en su modo de vida.

Buena parte de esos productos los resumirían nuestras abuelas con un simple «coses de tola vida» o «coses de casa». Ana se vuelve a reír: «No siempre esas cosas 'de toda la vida' o 'de casa' son saludables, aunque aquí hay muchos productos que cumplen las dos cosas y de eso sí te podría decir alguna abuela que viene a comprar». Y Ana pone de ejemplo los productos al peso. «La gente mayor lo aprecia porque lo conocieron y saben mejor que nadie que a veces compramos más de lo que vamos a consumir. Hoy lo llamamos consumo responsable y en la tienda procuramos también concienciar sobre ello», explica.

Por los distintos espacios del local, sin embargo, se distribuyen bastantes de esos productos que no sólo una abuela llamaría «de casa». Si hablasen se les notaría enseguida el acento familiar: «Procuramos que nos sirvan productores locales, en las mercancías frescas sobre todo y si no hay proveedores de aquí, no vamos muy lejos a buscarlos: de Navarra nos llega bastante porque hay una buena huerta ecológica», cuenta, y nos lleva a conocer el resto de las muy diversas existencias: productos de droguería y cosmética, vajilla doméstica e incluso chucherías para niños de todas las edades, todos avalados por una producción sostenible con el entorno y en el caso de les 'llambionaes' todas elaboradas con ingredientes naturales. Es más de mediodía y el estómago canta. La última pregunta: «¿Se puede probar?». Y Ana se ríe.

Temas

Gijón

Fotos

Vídeos