«El grupo municipal tendrá autonomía, pero las decisiones trascendentes irán a la ejecutiva»

Fernández Ardura, durante la entrevista./PURIFICACIÓN CITOULA
Fernández Ardura, durante la entrevista. / PURIFICACIÓN CITOULA
Iván Fernández Ardura - Secretario general del PSOE de Gijón

«Es bueno que la principal agrupación de Asturias esté en la misma línea que la FSA. Sin duda, da estabilidad»

IVÁN VILLAR IVILLARGIJÓN.

Tras la asamblea municipal del domingo, Iván Fernández Ardura tomó ayer las riendas del PSOE de Gijón con la oportuna puesta al día del estado interno de la agrupación. Después de una votación que se decidió por solo 27 votos, tiene claro que lograr la unidad del partido debe ser su principal reto, como paso previo y fundamental para recuperar el peso electoral perdido en los últimos años.

-¿Esperaba un resultado tan ajustado?

-Quizás no tanto, pero sí. En la otra candidatura había compañeros jóvenes, muy queridos y con una presencia pública mayor que la mía. Y éramos conscientes de que la competición sería dura.

-¿Cualquier candidato que se hubiera presentado en nombre del 'sanchismo' habría obtenido el mismo resultado o influyó que fuera usted?

-Algo, algo (ríe). Está claro que lo fundamental eran la candidatura del 'sanchismo', el proyecto de Adrián Barbón y todo ese modelo de partido que estábamos defendiendo. Pero es evidente que no todos los candidatos íbamos a hacer el mismo papel. Por eso tardamos en decidir quién sería.

-Enfrente tenía un rival fuerte.

-Monchu es un compañero para el que solo tengo buenas palabras. Me ha manifestado su apoyo y se ha puesto a mi disposición.

-Con casi un 50% de votos a cada candidato, ¿se puede hablar de un PSOE partido por la mitad?

-Los militantes debían decidir entre dos proyectos. Pero, una vez elegida, la Secretaría General es una. Y en este partido hay una cultura de que una vez se elige a alguien, hay que apoyarle. Tenemos un reto muy importante, que son las elecciones de 2019. Y tenemos que afrontarlo unidos.

-¿Y cómo se consigue esa unión?

-Con tiempo y generando espacios donde todo el mundo se pueda sentir cómodo. Al final tiene que producirse un acercamiento natural, sin forzar nada. Mi puerta está totalmente abierta a todos. Es entendible y legítimo que haya compañeros que se decidieran por otra opción. Muchos son muy válidos y lo que debemos intentar es que toda la energía que hay también en esa parte del partido se pueda poner en la misma dirección que el resto.

-¿Hubiera representado un problema que diferentes corrientes dirigieran el PSOE en Gijón y Asturias?

-Creo que es bueno que la principal agrupación de la región esté en la misma línea que la FSA. Sin duda da estabilidad a la federación.

-¿Cuáles serán las primeras medidas de su ejecutiva?

-Lo primero que tenemos que hacer es preparar el plan de trabajo que debemos presentar a la militancia, y luego estructurar las secciones y grupos de trabajo.

-¿El cambio en la dirección del partido afectará a la organización del grupo municipal?

-No está previsto.

-¿José María Pérez seguirá siendo su portavoz?

-Sí. Y desde luego no tendré ningún problema con eso.

-¿Qué peso tendrá la ejecutiva en las posiciones que se defiendan en el Ayuntamiento?

-Será el funcionamiento normal del PSOE. La ejecutiva marcará las líneas generales de funcionamiento y respaldará la acción institucional. En principio el grupo municipal tiene autonomía para funcionar. Pero las decisiones de gran trascendencia, evidentemente, tienen que pasar por la ejecutiva.

-¿Confía en que haya sintonía?

-Sí. Uno de los papeles que nos toca es apoyar al grupo municipal y amplificar su labor para que llegue a la ciudadanía más de lo que lo hace. La colaboración tiene que funcionar.

-¿Puede variar el posicionamiento en cuestiones clave como el PGO?

-Ahí el grupo tomó una posición que luego se demostró que era la correcta. Los concejales manifestaron que en el documento había defectos que otras fuerzas no valoraron como tal. Después se vio que tenían razón, y no podemos más que respaldar eso.

-Pero tras la segunda exposición pública, ¿podrían sumarse a su aprobación definitiva?

-Tendremos que valorarlo, no quiero adelantar nada en ese sentido.

-¿Y qué posición mantendrán frente a los presupuestos de 2018?

-También lo tenemos que valorar.

-Habló en la asamblea de la necesidad de tender puentes con el resto de la izquierda. ¿En qué sentido?

-En Gijón hay una situación antinatural, que es que la derecha gobierna con apoyo de parte de la izquierda. Debemos plantearnos que hay que corregirla y, a partir de ahí, tener una actitud abierta y ver si el resto de fuerzas de la izquierda tienen interés en cambiarla. Y si no es posible, al menos habrá que ver en qué puntos nos ponemos poner de acuerdo. Buscar espacios de entendimiento.

-¿Incluido el escenario de una moción de censura?

-Tendremos que valorar qué plantean otras fuerzas políticas y a dónde lleva ese intento. Pero no vamos a adelantar nada. Lo que toca ahora es abrir la mano, escuchar a la otra parte, debatir internamente... Intentaremos crear otro clima diferente, por lo menos en el Ayuntamiento. Hay una mayoría de izquierdas, y no se está trasladando al Pleno.

-¿Cabría algún espacio de entendimiento con Foro? En Siero lo hay.

-Cada ciudad es un mundo. Yo sinceramente en Gijón no lo veo. Llevan muchos años haciendo básicamente lo que les da la gana, sin respetar los planteamientos que se les hacen... Sería difícil entenderse.

-Se ha marcado como objetivo que el PSOE «vuelva a ser el partido de Gijón». ¿Cómo se logra?

-Hay un montón de colectivos sociales, incluso políticamente muy cercanos, que ahora mismo no se sienten vinculados al partido. Necesitamos que nuestra militancia, no solo los dirigentes, se relacionen con ellos, que se integren en nuestros debates y que vean que colaborar con nosotros les genera una capacidad de influencia. En el momento en el que esto suceda, habrá muchos que empiecen a vernos como su partido de referencia.

-¿Qué peso cree que tiene hoy la izquierda en la ciudad?

-Sus espacios son los de siempre, pero hay una división que antes no existía y eso nos pasa factura. Cuando la izquierda se une y hace cosas, la gente lo valora. Pero cuando andamos con divisiones partidistas, se desanima y se desconecta de la política. Ahora en el PSOE hemos tenido un proceso muy movilizador, que nos ha generado una ilusión que aspiramos a trasladar a la ciudadanía.

-¿Siguen siendo el primer partido de la izquierda en Gijón?

-Sí. Aunque hubo coaliciones de izquierdas que nos superaron en algunos resultados electorales, como partido seguimos por encima. Además en los últimos meses el PSOE está ganando fuerza en toda España y eso también repercute en Gijón. Creo que en 2019 podemos ser la primera fuerza, no de la izquierda, sino de Gijón.

-¿Irá en las listas electorales?

-No. Mi interés es únicamente en una responsabilidad orgánica dentro del partido. No tengo ninguno en puestos institucionales.

-¿Y quién debería encabezarla?

-Es un tema que tendrá que valorar la militancia en su momento, a través de primarias. Pero ahora nuestro único interés debe ser arrancar este nuevo proyecto y hacer funcionar el partido.

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