Un hundimiento entre caballeros

La 'orquesta del Titanic' puso la guinda tras la charla de Ferreiro en el Ateneo Jovellanos. /  FOTOS: DANIEL MORA
La 'orquesta del Titanic' puso la guinda tras la charla de Ferreiro en el Ateneo Jovellanos. / FOTOS: DANIEL MORA

49 fogoneros siguieron paleando carbón para mantener la luz mientras los músicos tocaban. El más joven dio su anillo de boda a una superviviente Jesús Ferreiro destaca los valores que prevalecieron durante el naufragio del 'Titanic', como «la honradez y la valentía»

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

«La historia del 'Titanic' comienza el 9 de junio de 1907 en el londinense barrio de Belgravia, donde William James Pirrie tenía su casa. Esa noche se decidió la construcción de los tres buques más potentes del mundo: el 'Olympic', el 'Titanic' y el 'Gigantic'». La del 'buque de los sueños' es una historia viva, que 111 años después sigue cautivando como lo hizo el día de la botadura del transatlántico. Así lo atestiguó ayer el lleno total del Ateneo Jovellanos para escuchar a Jesús Ferreiro Rúa, presidente de la Fundación Titanic, desmontar algunos de los mitos que rodean al barco más famoso del mundo. Y, aún más importante, reivindicar los valores que afloraron en la noche de su hundimiento.

«A los jóvenes les digo que en 1912, cuando se hundió el 'Titanic', existieron unos valores -honradez, valentía, caballerosidad- que deberíamos aprender y recordar», confesó Ferreiro. Y la mejor forma de rememorarlo es a través de las historias de amor, pasión y valentía que se vivieron a bordo, y que varios supervivientes relataron al periodista.

Testimonios que revelan lo mejor de la condición humana, como los 49 fogoneros que «quisieron quedarse paleando carbón para que el barco siguiese teniendo energía y luz para enviar la señal de socorro, que dieron la vida por salvar a los demás». O el relato de Eleonor Widener, superviviente, que lloraba al contar a Ferreiro cómo «el músico más joven le dio su alianza de boda con el deseo de que se lo diera a su mujer, diciéndole 'me tengo que quedar para hacerles la muerte menos dramática'».

El lema del 'buque de los sueños', inscrito bajo el reloj de la gran escalinata, era «el honor y la gloria siempre por encima del tiempo». «Vivir con honor seas humilde o millonario» es la lección que trasmite también la exposición 'Titanic: The Reconstruction', que atracó en los Jardines del Náutico el pasado diciembre de la mano de la fundación que preside Ferreiro, con la colaboración de EL COMERCIO y el Ayuntamiento de Gijón, y que se despide del puerto asturiano este domingo.

La muestra leva anclas con la misión de «mantener viva la historia y el espíritu del 'Titanic'» más que cumplida.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos